La información de delitos sexuales incorporada en un sólo lugar

La Corte bonaerense instó a los organismos del Poder Judicial provincial a que brinden información para el Registro de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual.

A través de la Ley 13.869, la legislatura bonaerense creó un Banco de Datos Genéticos, organismo que depende de la Suprema Corte de Buenos Aires (SCBA). En esa legislación también se determinó la creación del Registro de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual, que depende del Ministerio de Justicia provincial. Estos dos organismos trabajan de forma interdisciplinaria.

Este trabajo es llevado adelante desde 2009, pero en el máximo tribunal provincial, tomando en consideración el panorama general de la problemática y de los problemas para estandarizar estos datos que afectan desde siempre a la Justicia, decidieron llevar a cabo un recordatorio a los “organismos jurisdiccionales” en este sentido.

A través de su Resolución 223/17, los miembros de la SCBA instaron a tribunales, juzgados y otros órganos de la administración de Justicia a que remitan la información que poseen en este sentido al registro que depende del Poder Ejecutivo provincial. Los jueces entendieron que esta tarea resulta “necesaria”, por lo que solicitaron que cumpla con la remisión de esta información.

Los integrantes del máximo tribunal bonaerense recordaron que “el citado registro tiene por finalidad prevenir y evitar la posible reincidencia de los autores de delitos contra la integridad sexual, asentando para ello la identidad de los condenados y demás datos personales obrantes en las sentencias condenatorias por delitos tipificados (…) en el Código Penal”.

Esta iniciativa va en el mismo sentido que el impulso que le dio el Gobierno nacional a otro registro de este tipo, donde también habrá información sobre personas condenadas por delitos contra la integridad sexual.

La ley que el Poder Ejecutivo nacional decidió reglamentar había sido sancionada en 2013, pero nunca fue puesta en práctica, justamente, por no estar reglamentada. La herramienta funcionará con datos genéticos, de modo que si una persona “reincide”, es decir, vuelve a cometer un ataque sexual, podrá ser identificada rápidamente.

Los datos ingresan al registro una vez que el condenado tenga una sentencia firme. Una vez que salgan, y cuando se lleve a cabo un ataque sexual, se podrán contrastar los datos y certificar si se registra una reincidencia.