Todos los señalados en la causa que investiga si hubo irregularidades en el primer juicio por el atentado a la AMIA participaron de la primera jornada de alegatos. El Ministerio Público Fiscal, el primer expositor, enfocó en la actuación de Galeano.

Comenzada la etapa de los alegatos finales en el juicio por irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA, todos los imputados estuvieron presentes menos el ex jefe de Inteligencia, Hugo Anzorreguy, quien alegó un problema de salud. Sin embargo, participó vía videoconferencia, acompañado de uno de los secretarios del Tribunal Oral Federal 2 se encontraba en el domicilio del imputado.

Por primera vez desde que comenzó el juicio, uno de los principales responsables del encubrimiento del atentado según la acusación, Carlos Menem, estuvo presente en la sala de audiencias. También se encontraban en el banquillo de los acusados el ex juez Juan José Galeano, el ex subsecretario de la SIDE Juan Anchezar, los ex comisarios Carlos Castañeda y Jorge Palacios, el último tenedor de la Trafic, Carlos Telleldín, y su ex pareja Ana María Bogarin, los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, el ex presidente de la DAIA Rubén Beraja, el ex agente de inteligencia Patricio Finnen y el abogado Víctor Stinfale.

El presidente del TOF, Jorge Gorini, le dio la palabra al fiscal, Miguel Yivoff, para que dé inicio a su alegato. Este comentó que “el expediente se transformó en un verdadero laboratorio de irregularidades”, y que los funcionarios involucrados “optaron por sacrificar la verdad”.

El representante del Ministerio Público Fiscal alegó sobre uno de los delitos que aquí se juzgan, el de peculado (malversación de fondos públicos). Según la fiscalía, durante el juicio se logró probar que tanto el ex presidente Menem como todos los funcionarios de Inteligencia y el Poder Judicial incurrieron en peculado.

Esto en el marco del pago de 400 mil dólares a Carlos Telleldín, último tenedor conocido de la camioneta que explotó en la mutual judía, a cambio de su declaración contra los policías de la provincia de Buenos Aires. Esos fondos provinieron de la SIDE, es decir del Estado y los imputados tenían conocimiento de ello.

Para explicarlo, Yivoff apeló a las conversaciones grabadas entre el entonces juez Galeano y el reducidor de autos, quienes mientras negociaban la declaración y el pago, mencionaron a la SIDE como uno de los organismos con los que hablaban del dinero.

Además, el mismo Anzorreguy y el ex agente de inteligencia Patricio Finnen (aquí imputado), aun relativizando la importancia de su participación, admitieron en este juicio haber proveído de ese dinero con el fin de dar asistencia al juez.

Por otra parte, Yivoff enumeró lo que consideró no sólo delitos por parte del juez sino parte de un contexto que conculcó en el pago a Telleldín para que declarara que entregó la camioneta Trafic a la banda de policías que encabezaba el ex comisario Juan José Ribelli, algo que nunca pudo probarse. De todas esas maniobras, dijo Yivoff, estaban al tanto los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia e incluso el propio Rubén Beraja, ex presidente de la DAIA.

El alegato del Ministerio Público Fiscal continuará el lunes a las 10.