Hace una década nació el Programa Las Víctimas contra las Violencias, en el marco del Ministerio de Justicia. Desde entonces, Eva Giberti lo coordina. Sus pergaminos la ubican sin lugar a duda entre las referentes en la materia.

Doctora en Psicología, psicoanalista, asistente social y profesora universitaria, recientemente fue galardonada por la Fundación Konex como una de las cien personalidades destacadas de las Humanidades Argentinas.

-La continuidad no es un rasgo que pueda apreciarse demasiado en las administraciones estatales. Acaso la costumbre sea más bien el recomienzo constante, pero eso no sucedió con el Programa.

-Es una observación bien sensata esa. En Argentina parecería que todo se empieza otra vez cuando una administración se hace cargo. Afortunadamente, el Programa continúa. Con diez años de antigüedad persiste, no sólo subsiste, y baja línea, como diríamos en criollo. Es un modelo de lo que sí puede hacerse con una visión política. Es el seguimiento de una línea coherente. Con estrategias originales que no se habían usado nunca.

-¿Cómo funciona?

-Cuando la víctima o un familiar llama al 137 comienza la tarea. Inmediatamente se envía un móvil policial -no identificado como patrullero- y personal técnico de distintas disciplinas. Es mucho más que un simple número de teléfono. La acompañamos para hacer la denuncia y ese servicio no se brinda en ningún otro lugar de América. Esa es la gran novedad que logramos. Nos hacemos cargo de la víctima y de sus hijos. Buscamos familiares. Concretamente, todas las personas que sufren o se encuentran en conocimiento de una situación de violencia familiar o sexual pueden comunicarse con la línea 137, un número gratuito que funciona las 24 horas, los 365 días del año, y que ofrece orientación y acompañamiento en el momento que lo requieran, de la mano de profesionales de la psicología, la abogacía y el trabajo social.

todas las personas que sufren o se encuentran en conocimiento de una situación de violencia familiar o sexual pueden comunicarse con la línea 137, un número gratuito que funciona las 24 horas, los 365 días del año.

-Y la tarea no termina en la denuncia.

-Claro. Actuamos en emergencia y urgencia. Le sacamos la víctima al victimario en urgencia, pero eso no puede seguir más allá de un mes. Luego seguimos acompañando, buscamos soluciones, detectamos problemas. Hacemos seguimientos pormenorizados de aspectos médicos y legales y hasta nuestro personal varias veces es testigo en los juicios posteriores en virtud de que presencia hechos apenas arriba a los lugares de conflicto. Giberti

-El número 137 todavía no funciona en todo el país, pero se proyecta llevarlo a otras ciudades.

-La federalización del 137 es una excelente idea de esta gestión. Estamos camino a eso. Nos lo prometemos para este año. Debemos hacerlo. Por ahora el número funciona en Ciudad de Buenos Aires y en Misiones. Desde su creación, el Programa ha acompañado a 35.015 víctimas, actuando solamente en esas ciudades. Tenemos que llegar a todo el país.

-Apuestan a más.

-Sí. La decisión política es esencial. Siempre necesitamos hacer más. Salir del llamado para buscar a la víctima, no esperar a que llegue. Intervenir activamente. La víctima tiene que poder sentirse acompañada. Nosotros hablamos siempre que vamos al rescate del autovalimiento, que pueda autovalerse por ella con el acompañamiento técnico adecuado.