Porqué la Corte puede evitar el cierre de una causa emblemática

El máximo tribunal del país será finalmente quien resuelva el expediente que investiga el accidente en el que murieron doce personas. La semana pasada la Corte de Santa Fe dictaminó la prescripción de la causa.

El próximo 8 de octubre se cumplirán 10 años de la tragedia del Ecos. Los estudiantes del colegio porteño habían visitado una escuela en Quitilipi, Chaco, a la que apadrinaban llevándoles alimentos, útiles escolares y ropa. Era domingo por la noche cuando el micro en el que viajaban por la ruta nacional 11 chocó contra un camión, a la altura de Margarita, en Santa Fe. Por el impacto murieron nueve chicos, una docente y las dos personas que iban en el camión. Tras una década de idas y venidas, la causa por el hecho de tránsito llegó esta semana a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

La búsqueda de Justicia no fue fácil para las familias de los alumnos. Hubo resoluciones judiciales de distinto tenor que terminaron, por lo menos en la justicia santafecina, cuando la Corte de Justicia de esa provincia declaró inadmisible un recurso contra la prescripción de la causa, presentado por los familiares de los chicos. Sentencias de primera instancia, de cámara, anulaciones por cuestiones procesales, periodos largos de inactividad e innumerables irregularidades tuvieron como protagonista al único imputado de la causa, el chofer del micro: Oscar Eduardo Atamañuk.

“Los familiares sólo pedimos veredicto: Culpable o inocente. Pero la prescripción, después de 10 años, deja como que nada ocurrió”.

La dimensión de la tragedia fue tan grande que generó apoyos de amplios sectores. Poco después del accidente, los familiares de las víctimas juntaron 400 mil firmas en reclamo de una nueva ley de tránsito. Así, lograron que el Congreso sancionara en 2008 la nueva Ley Nacional de Seguridad Vial. Se creó también la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

El 8 de octubre fue incorporado al calendario escolar por el Ministerio de Educación como el “Día del Estudiante Solidario”, en recuerdo de Benjamín, Daniela, Delfina, Federico, Juli, Julieta, Justine, Lucas, Nicolás y Mariana.

Un largo camino judicial

El expediente judicial contra el chofer del micro tuvo varias etapas. Primero, el juez provincial Jorge Galbusera lo absolvió, pero la Cámara de Apelaciones revocó el fallo y volvió a primera instancia. El expediente llegó al juez Virgilio Palud, que dictó una condena contra Atamañuk de tres años de prisión, pero al no haber indagado al imputado la sentencia fue anulada y la causa volvió a foja cero.

En julio de 2013, Atamañuk fue condenado por la justicia de Reconquista a la pena de dos años y seis meses de prisión. Lo hallaron culpable de los delitos de “homicidio culposo múltiple agravado y lesiones culposas agravadas en concurso ideal”. Se lo sancionó con una inhabilitación especial para conducir vehículos por cinco años.

“Jamás pedimos prisión para Atamañuk, sólo que no manejara. Eso dictaminó la Justicia la última vez. Ahora quedó todo en la nada”.

Pero en diciembre de ese año, la Cámara de Rafaela sobreseyó al chofer “por haberse operado la extinción de la acción penal por prescripción” en el aspecto penal, aunque confirmó “la sentencia en su faz civil, modificando la distribución de responsabilidades en un 70 por ciento para la parte actora y un 30 por ciento para la demandada”. Esa sentencia es la que los padres de las víctimas están apelando. En mayo de 2015 la Cámara Penal de Rafaela resolvió también la prescripción de la causa.

El conductor del micro fue acusado por haberse cruzado al carril contrario en una maniobra evasiva contraria a lo establecido, en lugar de disminuir la velocidad e ir hacia la banquina.

La última esperanza

La Corte de Santa Fe terminó rechazando la admisibilidad del recurso presentado por los familiares.  Así confirmó la prescripción de la causa. Los jueces sostuvieron que los argumentos de las familias no tenían “entidad suficiente como para abrir esta instancia excepcional, cuyo propósito no es -como reiteradamente se ha sostenido- enmendar posibles errores o soluciones opinables, sino verificar la adecuación de los pronunciamientos emanados de los tribunales inferiores al ordenamiento jurídico fundamental”.

El lunes pasado la causa llegó al máximo tribunal del país porque el fiscal Carlos Stegmayer apeló el caso, mediante un recurso extraordinario. Ahora la Corte Suprema, con su reciente conformación de cinco miembros, será quien resuelva el futuro del expediente judicial. “Esperamos que la Corte, ahora que tiene un aire de renovación, haga justicia, porque si no se van a seguir repitiendo este tipo de casos sin solución”, consideró otro papá, Sergio Kohen.