La Ciudad de Buenos Aires tiene nueva ley de Seguridad Integral

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó la Ley de Seguridad Integral que, entre otros puntos, crea la Policía de la Ciudad que integra a la actual Policía Metropolitana con los efectivos de la Policía Federal que fueron traspasados este año.

Además se crea un cuerpo de bomberos civil, que incorporará a los voluntarios, y en cuanto al comportamiento policial se estipula que, por ejemplo, en las manifestaciones los policías no podrán portar armas de fuego.
 
Según explica la norma sancionada, la Policía de la Ciudad se define como una “institución civil armada, jerarquizada profesionalmente, depositaria de la fuerza pública del Estado en el ámbito de la Ciudad, con excepción de los lugares sujetos a jurisdicción federal”. Estará integrada por los 6 mil policías metropolitanos que hoy hay y a los que se suman los casi 20 mil efectivos de la Policía Federal que fueron transferidos.
 
La creación de la policía de la ciudad, junto con la transferencia de efectivos de la Federal, tiene que ver con una deuda de cuando la Ciudad de Buenos Aires se convirtió en autónoma. La reciente norma sancionada actualiza además cuestiones de paridad de género puesto que establece que el personal policial “se integra de forma proporcional y guarda una estricta representación de ambos géneros, favoreciendo la incorporación, participación y promoción de aquel que se encuentre más relegado”.
 
Asimismo la ley es clara y prohíbe a los policías porteños “participar en actividades políticas, partidarias, gremiales o sectoriales, o el desempeño de cargos electivos” y, a su vez, estos deberán someterse a “evaluaciones permanentes” y presentar sus declaraciones juradas anualmente actualizadas. Lo mismo pasa con el control de la fuerza que se deja en mano de un “órgano desconcentrado del Ministerio”, la Oficina de Transparencia y Control Externo de la Policía.
 
Sin armas en las manifestaciones
 
La nueva ley además de crear la policía pone el foco en la actuación de estos y clarifica varios aspectos y destaca que en concentraciones o manifestaciones públicas se “debe garantizar el respeto y la protección de los derechos de los participantes” al tiempo que los policías “no está autorizado a la portación de armas de fuego y municiones de poder letal el personal policial que por su función en el operativo esté destinado a entrar en contacto físico directo con los manifestantes”. Además deben portar una identificación clara y que pueda advertirse a simple vista.
 
También detalla las acciones que no deben hacer los efectivos tales como “no infligir, instigar o tolerar ningún acto de tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni invocar ilegítimamente la orden de un superior o cualquier tipo de circunstancias especiales” o “cometer, instigar o tolerar ningún acto de corrupción que suponga abuso de autoridad o exceso en el desempeño de sus funciones”.
 
Pero, aunque “las órdenes emanadas de un superior jerárquico se presumen legales” el personal policial podrá no obedecerlas cuando “la orden de servicio impartida sea manifiestamente ilegal o contraria a los derechos humanos, su ejecución configure manifiestamente un delito, o cuando provenga de autoridades no constituidas”.
 
Sobre el comportamientopolicia-federal_02
 
La nueva norma, de unos 522 artículos, prohíbe a los policías porteños “obtener información, producir inteligencia o almacenar datos sobre personas por el solo hecho de su raza, fe religiosa, orientación sexual o identidad de género, acciones privadas u opinión política, o de adhesión o pertenencia a organizaciones partidarias, sociales, sindicales, comunitarias, cooperativas, asistenciales, culturales o laborales, así como por la actividad lícita que desarrollen en cualquier esfera de acción”.
 
A ello se suma que está prohibido a los policías “influir indebidamente en la situación institucional, política, militar, policial, social y económica del país, en su política exterior, en la vida interna de los partidos políticos legalmente constituidos, en la opinión pública, en personas, en medios de difusión o en asociaciones o agrupaciones legales de cualquier tipo”.
 
Y se aclara que el deber del personal policial de intervenir “rige durante el horario de servicio ordinario o complementario” aunque fuera de su horario este “no está obligado a identificarse o intervenir” pero si, ante un hecho delictivo, pero sí debe dar aviso a personal en servicio.
 
Bomberos
 
La sanción de la Legislatura incluye la creación del Cuerpo de Bomberos civil, jerarquizado profesionalmente y auxiliar de la fuerza pública como dependencia de la Subsecretaría de Emergencias y en colaboración con el cuerpo de bomberos voluntarios y el personal de seguridad privada.
 
Además se regulan los servicios privados de vigilancia de empresas radicadas o que actúen en la Ciudad de Buenos Aire y se incorpora en el sistema a los agentes de control de tránsito y transporte.