La Cámara de Diputados aprobó dos proyectos de Justicia 2020

La cámara baja aprobó los proyectos que unifican los fueros Criminal y Correccional de Capital Federal, aumentan la cantidad de tribunales orales a trece, y brinda la posibilidad de que los integrantes de esos órganos puedan dictar sentencias sin el acuerdo de sus pares.

Después de dos semanas de incertidumbre por la postergación del debate, finalmente, los diputados de la nación convirtieron en ley los proyectos de unificación de fueros, fortalecimiento de tribunales orales y la posibilidad de llevar a cabo juicios unipersonales para los integrantes de estos órganos.

Las propuestas, aprobadas por una gran mayoría y con apenas algunos votos en contra, habían sido tratadas por el pleno del Senado a comienzos de agosto pasado, donde también tuvieron una buena acogida de parte de los legisladores y pocos pronunciamientos en contra.

El proyecto que busca “fortalecer” los tribunales orales permitirá aumentar de seis a trece los tribunales orales en lo Criminal con asiento en la Capital Federal; para ello, se convertirán siete tribunales orales en lo Criminal que pasarán a tener esta nueva competencia. Esto se debe al gran caudal de trabajo que reciben estos órganos judiciales que funcionan en la órbita de la Ciudad.

Pero este caudal también se verá reducido por la posibilidad de que, en ciertos delitos definidos en la legislación aprobada, los miembros de estos espacios puedan dictar una sentencia sin la necesidad de que sus colegas brinden el acuerdo.

Los tribunales orales, para ponerlo de otra forma, son una de las instancias del proceso Penal: luego de la instrucción, es decir, de la investigación, se pasa al debate oral, donde se presentan las pruebas ante tres jueces. Después del análisis de la evidencia, los magistrados dictaminan. Ahora, podrán hacerlo de forma individual ante ciertos supuestos.

En tanto, la unificación de los fueros Criminal de Instrucción y Correccional tiene que ver con, nuevamente, la carga de trabajo. El primero de ellos investiga delitos donde las penas contemplan más de tres años de prisión, mientras que el segundo se ocupa de los que prevén montos menores a ese.

En palabras del subsecretario de Política Criminal de la Nación, Martín Casares, “el primero está compuesto por 49 juzgados y el segundo por 14. Cuando se aprobó la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires se creó el fuero penal y contravencional de faltas, a donde se fueron pasando delitos investigados por los juzgados mencionados”.  Por ello, la unificación permitiría distribuir mejor la carga laboral después de la reducción de trabajo por el traspaso de delitos menores.