Cómo y dónde se utilizan los tribunales ciudadanos

juicio por jurado

La herramienta del juicio por jurado ya aparece en la Constitución en 1853, pero todavía su implentación puede contarse solamente en tres distritos del país. Sin embargo, la idea se expande a partir de los buenos resultados que ya muestra.

El ministro de Justicia, Germán Garavano, confesó que el Poder Ejecutivo nacional impulsará un proyecto en 2017 para ayudar a la sociedad a “romper la desconfianza con el sistema”.

Concretamente, el metodo implica la conformación de jurados integrados por ciudadanos ajenos a la administración de Justicia que, con la guía de un juez en torno a la normativa y el delito que se le imputa al acusado, deciden sobre su culpabilidad.

En el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, donde Garavano se desempeñó como fiscal general, la propuesta está avanzando en la Legislatura porteña.

Así lo afirmaron desde el Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, ente que esta semana estuvo a cargo de un simulacro de juicio por jurado en el marco de la 42° Feria del Libro de Buenos Aires.


En consonancia con la capital federal se encuentran las provincias de Santa Fe, Salta, La Rioja y Chubut, cuyas legislaturas también discuten propuestas o han recibido iniciativas desde el Gobierno local, según lo detalló el vicepresidente de la Asociación Argentina de Juicios por Jurados (AAJJ), Andrés Harfuch.

Las provincias en las que efectivamente se aplica esta herramienta son Córdoba (se inició en enero de 2005), Buenos Aires (marzo de 2015) y Neuquén (marzo de 2014). La Justicia y los legisladores cordobeses fueron pioneros a la hora de avanzar con este sistema que está contemplado en la Constitución nacional.

La primera vez que se propuso la creación del instituto del juicio por jurado en la Carta Magna fue en 1853, donde se establecía en su artículo 24, que correspondía implementar esta herramienta en el país, mientras que el artículo 102 (en la actualidad, el 118), delega la implementación al Poder Legislativo.

Harfuch señaló que los jurados cordobeses se pronunciaron sobre 300 casos, en los cuales los veredictos de culpabilidad alcanzaron cerca del 75 por ciento, mientras que los de absolución, el restante 25.

En tanto, los jurados bonaerenses, que ya llevan 53 veredictos, condenaron al 67 por ciento de los acusados y declararon no culpables al 33 por ciento. En Neuquén se llevaron a cabo 30 juicios y 7 de cada 10 veredictos fueron de culpabilidad.

Al mismo tiempo, hay dos provincias que están a punto de instituir el sistema: Chaco, donde solo falta que se lleve a cabo el sorteo de las personas que podrán integrar los jurados, y Río Negro, donde la legislación fue sancionada y se pondrá en práctica a partir de enero de 2018.

Harfuch agregó que “nos llamó la atención que los investigadores estaduales de Estados Unidos nos dijeron que los porcentajes de absoluciones y veredictos de culpabilidad eran muy similares a los que registra la provincia de Buenos Aires”.

Iguales pero distintos

Los juicios por jurado en las provincias que los implementaron son similares en sus formas y sobre todo en su esencia. Pero cada sistema tiene sus particularidades, y las legislaciones difieren en temas como la cantidad de miembros del jurado, los delitos que deben juzgar o los jueces que participan del debate.

Por ejemplo, en Buenos Aires y Neuquén son doce los jurados que deben ser designados, y en ambos casos cuentan con la orientación de un juez técnico que atiende a las disconformidades que pudieran surgir de parte de los imputados en torno a la integración del órgano que lo juzgará.

Por su parte, en Córdoba los jueces técnicos son tres y el jurado está compuesto por ocho ciudadanos. Al mismo tiempo, se juzgan “crímenes aberrantes” que comprenden diversos tipos de pena, desde los diez años en adelante. En tanto, los jurados bonaerenses y neuquinos se encargan de delitos muy graves cuyas penas comienzan en los 15 años de prisión.