Desarrollan dispositivos adaptados a cada situación social que enfrentan, donde dos de las claves son su alto impacto barrial y prolongada vida útil. Sin embargo, su fundador insiste en que “lo que hacemos es acompañar procesos de desarrollo comunitario”.

Tiene un slogan que convoca al compromiso desde el guiño de un juego de palabras: “Ingeniemos un mundo mejor”. Esa es, precisamente, la apuesta de la asociación civil Ingenieros Sin Fronteras (ISF), cuyo objetivo central es poner en marcha proyectos y estudios de Ingeniería con el propósito de mejorar el modo de vida de distintas comunidades que se encuentran en situación de alta vulnerabilidad.

La creación de esta organización fue producto de la sensibilidad social del ingeniero mecánico Adán Levy, director de ISF, quien se formó en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y además es maestro del nivel inicial. La ONG vio la luz en 2012 y del puntapié inicial, junto a Levy, participó una amiga antropóloga.

Fotos: ISF
isf 3

“Lo que nosotros hacemos es acompañar procesos de desarrollo comunitario, impulsando los proyectos de Ingeniería, con una estrategia encarada desde el conocimiento mutuo con una comunidad que tenga uno o varios derechos vulnerados”, explicó Levy

En la actualidad, ISF aglutina a 230 personas, y la mayor parte de su staff está conformado por profesionales y estudiantes de Ingeniería, sin ser ello impedimento para que también lo integren sociólogos, antropólogos, profesionales del Derecho, y voluntarios que aportan oficios y mano de obra.

Fotos: ISF
ISF2

Cada emprendimiento es producto de una deliberación interdisciplinaria ya que no alcanza, afirma Levy, con cumplir con los aspectos puramente técnicos si se dejan de lado los valores y visiones sociales y culturales de los grupos beneficiados por la ayuda solidaria.

“En cada propuesta que hacemos, por ejemplo, un proyecto de provisión de agua, buscamos que la solución ingenieril tenga una relación directa con una propuesta sustentable, que cuando uno se va quede la capacidad instalada o que los recursos no tengan una vida útil muy baja por lo que la comunidad misma luego no lo pueda sostener”, argumenta.
Hoy Ingeniería Sin Fronteras lleva adelante 11 proyectos, desarrollados en tres provincias: Buenos Aires, Santiago del Estero y Córdoba.

Fotos: ISF
isf 4

“Al encarar un nuevo proyecto se evalúa la factibilidad de la iniciativa, si se tiene la capacidad técnica y la gente para poder emprenderlo, si hay una comunidad que se encuentra en situación de vulnerabilidad. Se hacen visitas para determinar si efectivamente lo que se piensa construir resuelve una problemática comunitaria o si sólo concierne a las necesidades de un particular”

En los proyectos de Ingeniería confluyen muchos aspectos a tener en cuenta: planificación, búsqueda de fondos, dimensionamiento del proyecto, generación de alianzas para concretarlos. Así, desde su puesta en marcha, Ingeniería Sin Fronteras ha llevado adelante proyectos vinculados a infraestructura y telecomunicaciones, agua y saneamiento, energía, desarrollo productivo y capacitaciones que se dictan en conjunto con distintas universidades, entre ellas la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Fotos: ISF
isf5