La Argentina mejoró su ranking y se encuentra en el puesto 95 en el informe que elabora la
organización no gubernamental Transparency International sobre Índice de Percepción de la Corrupción 2016 (CPI).

El índice de percepción califica a los países se acuerdo a un patrón que va de 0 a 100 donde los países que se encuentran más cerca de los 100 puntos son los percibidos como menos corruptos.

Según los datos presentados por la ONG, Argentina pasó de 32 puntos en 2015 a 36 en 2016, lo cual implicó un avance de 12 puestos en el ranking internacional.

Este año en la cabeza de la lista de 166 países se ubican Dinamarca y Nueva Zelanda con 90 puntos, seguidos por Finlandia (89), Suecia (88) y Suiza (86). La puntuación media del índice en 2016 es de 44 sobre 100 en el caso de América. Entre los países latinoamericanos Uruguay es el mejor ubicado en el ranking donde con 71 puntos se encuentra en el puesto 21.
Crédito
índice de transparencia
La lista latinoamericana sigue con Bahamas y Chile que con 66 puntos están en el puesto 24. Brasil por su parte se encuentra en el puesto 79 con 40 puntos, Cuba en el 60 con 47 puntos y Colombia en el puesto 90 con 37 puntos. Venezuela que con 17 puntos está en el puesto 166 a diez puestos de quien ocupa el último lugar a nivel mundial en transparencia, Somalia que sólo reunió 10 puntos.
“Los países de menor rango en nuestro índice se ven afectadas por las instituciones públicas de poca confianza y mal funcionamiento como la policía y el poder judicial. Incluso cuando las leyes contra la corrupción están en los libros, en la práctica, a menudo son faldón o ignorado”, explica el informe realizado.
“Si 2016 marca el comienzo de un cambio hacia una aplicación más activa de las autoridades en respuesta a estas demandas públicas, todavía hay un largo camino por recorrer”, explicaron desde la organización internacional a través de un análisis realizado por Jessica Ebrard, de Transparency International.
“Argentina sigue siendo vista como un país con altos niveles de corrupción. El pequeño avance a nivel global puede responder a que el gobierno anterior era percibido como altamente corrupto, y un cambio de gobierno, en principio, puede hacer que esa percepción baje”, explicó Pablo Secchi, Director Ejecutivo de Poder Ciudadano.