A favor del consumidor: aparatos electrónicos tienen devolución

Una cadena que comercializó una tablet debe pagar su valor 15 veces por negarse a devolver el dinero por la insatisfacción de la usuaria. Argumentó que no correspondía porque la demandante había “encendido” el dispositivo.

La Justicia ordenó indemnizar con 15 mil pesos a una mujer que compró una tablet y, por la forma en que funcionaba, decidió devolverla. Desde la empresa que la comercializó no quisieron aceptar el producto alegando que ya había sido “encendido”.

Beatriz Álvarez compró una tablet para su nieta a través de internet. Tras notar que el aparato no funcionaba como lo esperaba o, al menos, como se publicita regularmente a este tipo de dispositivos, lo devolvió a la cadena que lo comercializaba. Personal de la empresa rechazó la devolución alegando que el producto ya había sido encendido y usado.

Los jueces de la Sala Sexta de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal ordenaron que la empresa indemnice con 15 mil pesos a la mujer que interpuso la demanda. Nada menos que 14 veces más que costó la tablet mentada. Los camaristas duplicaron el monto que había sido otorgado a modo de indemnización en la primera instancia tribunalicia.

“El curso habitual de las cosas”

En este caso, los derechos del consumidor de la demandate fueron puestos en jaque: Beatriz, la compradora, jamás podría haber chequeado si estaba conforme con el producto sin encender. El argumento de la cadena no tuvo lógica, según entendió la Justicia.

En este sentido, los miembros de la Cámara alegaron que “tratándose de un objeto informático, es necesario su apertura y activación para conocer si funciona o no, su encendido y prueba; siguiendo el sentido común y el curso normal y habitual de las cosas”.

“Es evidente que pretender que quien compra un aparato electrónico por Internet no pueda encenderlo ni probarlo a los efectos de analizar si satisface sus expectativas, resulta contrario al espíritu que guía las normas tuitivas (protectoras) del consumidor”, expresaron los magistrados en su sentencia.

Al mismo tiempo, pusieron de referencia la normativa incorporada al Código Civil y Comercial tras su reforma, que implicó un avance al recoger elementos nuevos, como las relaciones de consumo a través de la web.

En este caso, aplicaron un artículo que forma parte de las definiciones de “contratos de consumo”, es decir, los contratos donde hay un eslabón más débil que el otro. El artículo en cuestión es el 1.105, y contempla los contratos llevados a cabo a distancia y a través de “medios postales, electrónicos, telecomunicaciones, así como servicios de radio, televisión o prensa”.

Los jueces también justificaron el monto de la indemnización al precisar que es un caso de “una mujer jubilada, que quiso comprar una tablet para regalar a su nieta, que acudió a una empresa de reconocido prestigio y que no satisfecha por las prestaciones del aparato adquirido por la tienda on line, debió iniciar una ardua tramitación”.