Chubut empezó a implementar el uso de tobilleras electrónicas

Sirven para que las personas que tienen órdenes de restricción no las violen, y si lo hacen, sean detectados. Se usarán en especial en casos de violencia de género. Ya se repartieron 20 dispositivos en todos los departamentos judiciales.

La Justicia chubutense cuenta desde este mes con dispositivos para evitar que los victimarios se acerquen a las personas que violentaron. Se repartieron 20 en total en todos los departamentos judiciales. Pablo García, subsecretario de Protección Ciudadana de esa provincia, anunció la puesta en funcionamiento de las tobilleras electrónicas. Este dispositivo sirve para que las personas que tienen órdenes de restricción no las violen, y si lo hacen, sean detectados rápidamente.

La víctima tendrá un aparato que detectará la cercanía de quien deba respetar una distancia perimetral. El funcionario aseguró que, entre otras cosas, se busca desarrollar “acciones de prevención”. Esta herramienta se aplica particularmente en casos de violencia de género, donde la violación de las restricciones es muy frecuente.

García añadió que el sistema “permitirá poner el foco principal en la persona violenta, el agresor, además de poder advertir a la víctima y obtener un registro probatorio en el caso de que el agresor infrinja la orden de restricción que tenga hacia la víctima”.

Otro de los puntales de la iniciativa serán los Centros de Monitoreo policiales que dependen de la provincia, donde se vigila constantemente el cumplimiento de la disposición judicial. A diferencia del botón antipánico, el encuentro entre víctima y victimario puede ser evitado.

El subsecretario explicó que “al acercarse a una distancia en la cual el agresor está restringido, estos dos dispositivos disparan una alarma a la víctima, al mismo tiempo que desde el Centro de Monitoreo se hace un seguimiento de los sucedido, se pone en alerta a la víctima y se le da un aviso al agresor”. En ese momento también se pone un mecanismo de protección para brindar la asistencia correspondiente.

La distribución de las tobilleras, que llegarán a todos los distritos judiciales, será ponderada de acorde a la necesidad de cada ciudad, localidad o pueblo, teniendo en consideración variables como la población, los casos por violencia de género, entre otras cosas.

Ya existe un precedente en nuestro país. El caso se dio en la ciudad de Buenos Aires, donde un hombre de 35 años fue obligado a usar una de estas tobilleras después de que intentara ingresar a la fuerza en la casa de su ex pareja para ver a su hijo. Después de esa situación se estableció una restricción perimetral de mil metros.

En la Justicia porteña cuentan con 45 de estos dispositivos. La mujer víctima de este caso tiene, además, un botón antipánico para prevenir una posible situación de riesgo provocada por su ex pareja, quien estuvo cuatro años preso y fue denunciado por la mujer por cometer los delitos de hurto agravado y robo con tenencia de armas.