En camino hacia una novedosa Corte Penal Latinoamericana

En el marco de la lucha contra el crimen organizado, se plantea la iniciativa de crear un tribunal “complementario” a la justicia ordinaria. Sus semejanzas y diferencias con la Corte Penal Internacional.

La Corte Penal Latinoamericana y del Caribe contra el Crimen Trasnacional Organizado (COPLA) tiene como objetivo ser una institución de carácter complementario a los sistemas penales nacionales de los países miembros de la región y de nivel trasnacional. Su estatuto deberá ser ratificado por las constituciones nacionales de los países adherentes y los tratados internacionales preexistentes.

La idea de los promotores es que “los actores políticos, las organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía” formen parte de “la coalición latinoamericana y mundial que lucha contra el crimen organizado”. En esa línea, el norte es perseguir a las cúpulas de las organizaciones delictivas enfocadas en delitos como el narcotráfico, la trata de personas y el lavado de activos, entre otros.Logo-COPLA

Basado en la Convención de Palermo de la ONU del año 2000, la iniciativa de la ONG Democracia Global es una Corte Penal que se aboque “exclusivamente” a combatir a las asociaciones delictivas que actúan de forma regional. Se entiende por “crimen organizado trasnacional”, según el artículo 2 de la convención, a las estructuras que actúan en más de un Estado, de manera premeditada para cometer un delito con penas de más de cuatro años y compuesta por más de tres delincuentes.

La idea es que esté basada en los principios fundamentales de la “complementariedad y la trasnacionalidad” de la Corte Penal Internacional (CPI). Ambas tienen como similitud la estructura a fin de que sean “una instancia que no reemplaza a los tribunales ordinarios” sino que actúa posteriormente. La CPI está compuesta por 123 países desde su creación hace 14 años, mientras que la iniciativa regional está abierta a todos los Estados de América Latina y el Caribe que deseen formar parte.

Similitudes y diferencias

La corte con sede en La Haya juzga crímenes de lesa humanidad, guerra y genocidios, así como también juzgó violaciones y prostitución forzada. En tanto, según su estatuto, COPLA buscará combatir delitos federales como “el tráfico ilícito de estupefacientes o sustancias psicotrópicas, la fabricación o el tráfico de armas de fuego, la trata de personas, el tráfico ilícito de inmigrantes y de bienes culturales, el lavado de activos y el soborno trasnacional”.

Corte Penal Latinoamericana y del Caribe contra el Crimen Organizado (COPLA). Fernando Iglesias
Corte Penal Latinoamericana y del Caribe contra el Crimen Organizado (COPLA). Fernando Iglesias

La CPI sólo puede imponer penas máximas de 30 años de prisión y, de forma excepcional, cadena perpetua. Mientras que COPLA prevé penas de 4 a 30 años para las delitos cometidos por las cúpulas de la criminalidad organizada de la región.  Un detalle característico de esta última es que el delincuente deberá “cumplir su pena en un país diferente al de origen sobre la base de un listado de los Estados miembro que aceptaron recibir condenados”.

En cuanto a su composición estructural, la entidad latina prevé que cada Estado miembro aporte un juez, un fiscal, y que ponga a disposición a una fuerza de seguridad (por ejemplo, el Grupo Halcón) y una cárcel federal como puede ser el penal de Ezeiza.

Según el Estatuto de Roma que rige en el organismo que funciona en Holanda, el tribunal está compuesto por 18 magistrados y desde el año pasado su presidente es la jueza argentina Silvia Fernández de Gurmendi. Entre ellos hay miembros de los cinco continentes, diferente a lo propuesto en COPLA  la cual estaría integrada por países caribeños y latinos. En ambos tribunales, los delitos que castigan son imprescriptibles.

En tanto, el tribunal que resolvió el conflicto entre Argentina y Uruguay por la pastera Botnia, está formado por la Presidencia, la División de Prejuicio, la Oficina del Fiscal y el Registro. Mientras que no puede haber dos jueces de la misma nacionalidad y ellos se encargan de elegir al Presidente, mientras que el Fiscal es elegido por votación secreta por la Asamblea de Estados partes. En la iniciativa del tribunal latinoamericano, se prevé a 30 países como posibles miembros, designados con el mecanismo con el cual designan a los integrantes de las cortes supremas de Justicia de cada país.

El cargo será de “dedicación exclusiva, independiente, de 7 años de duración y sin reelección”.  En tanto, la elección de los miembros del nuevo organismo judicial, se deberá buscar un acuerdo ratificado y aprobado por la mayoría simple del Congreso. En tanto, también se prevé designar a 10 defensores oficiales con un mandato de 9 años, elegidos por el voto secreto y por la mayoría absoluta de los miembros de la entidad.

“FBI Latino”

Una de las nuevas medidas para combatir la delincuencia organizada a la que apunta el nuevo organismo, es la creación de una Agencia Nacional contra el Crimen Organizado, la cual compartirá  información e inteligencia privilegiada de los procesados entre los Estados miembro.

La idea es que la Corte brinde un sistema de monitoreo de la situación de la región sobre los diferentes tipos de delitos así como el accionar de las cúpulas delictivas para una correcta y efectiva investigación.

En tanto, se prevé crear un régimen de protección de testigos, víctimas, peritos y querellantes a disposición de todo aquel que lo solicite a la nueva entidad regional. La protección estará vigente desde el inicio del proceso y hasta 10 años después de ejecutada la sentencia. También se vaticina la elaboración de un fondo fiduciario en beneficio de las víctimas de los crímenes que COPLA juzgará.