Son conciertos que irrumpen en las salas de espera con la impronta de lo inesperado, y los chicos quedan imantados por la sorpresa. En su última presentación, en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, concretaron una nueva propuesta que suma la actuación de títeres.

La música como camino para aliviar los problemas que surgen cuando la salud se resiente: Música para el Alma es una asociación civil sin fines de lucro que aglutina a instrumentistas, sopranos, tenores y directores de orquesta que donan su tiempo para acompañar con sus talentos artísticos a quienes atraviesan enfermedades y se encuentran internados en centro de salud, hogares y cárceles.

Foto: MPA
MPA3

Recientemente, pusieron en escena, en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, una de las propuestas que vienen desarrollando desde hace poco menos de un año: los Encuentros Artísticos para Pequeños (EAPP).

Quince músicos interpretan un cuento con la intervención de un actor narrador. Junto a la banda, actúan dos titiriteras que ayudan a llevar adelante el relato, la historia del desencuentro de dos amigas. Una tercera marionetista tiene a su cargo los muñecos de animales que ofician de introductores de las canciones populares que integran el repertorio.

Son conciertos que irrumpen en las salas de espera con la impronta de lo inesperado, por lo que los chicos quedan imantados por la sorpresa.

“Es muy hermoso ver lo compenetrados que están los chicos a medida que se desarrolla el cuento-concierto, anticipando el próximo títere que está por aparecer, cantando las canciones”, detalla Laura Delogu, coordinadora de la ONG, cantante y percusionista de oficio.

MPA1“Hacemos música en lugares no tradicionales: llevamos lo que hacemos profesionalmente a lugares donde la gente está pasándola mal. Por eso, lo primero que recibimos es un gran agradecimiento”, describe Delogu.

Perla Blasberg, violinista y miembro de MPA, sintetiza la alquimia que se da en los conciertos, tanto para adultos como para niños: “La reacción de agradecimiento, emoción y felicidad es igualmente demostrada por pacientes, familiares, médicos y todo el personal que trabaja en los hospitales”.

Que se vengan los chicos

Los temas musicales que dan forma al relato son canciones de la artista María Elena Walsh, hits de su repertorio infantil como “Manuelita, la tortuga”, “La vaca estudiosa” y “La chacarera de los gatos”, así como piezas del cancionero popular como “Cucú cantaba la rana”.

También, como se trata de profesionales formados en la tradición clásica, se versiona “O sole mío” y el dueto Papágeno y Papágena de “La flauta mágica”, de Wolfgang Amadeus Mozart. El cierre del cuento, que invita a la participación de los chicos, es el famoso tema “Que se vengan los chicos”.

Un ritual insoslayable de cada EAPP es que al finalizar el cuento musical, los chicos pueden tener una experiencia directa reconociendo y tocando instrumentos musicales pequeños.

Música para el Alma tiene una historia de cinco años. Celebra cinco conciertos sinfónicos al año, más uno por mes de cámara -un formato menor que incluye a 15 músicos-.