Blanca Giménez, fundadora de Los Gurises

“Nunca bajamos los brazos porque los chicos se lo merecen”

Blanca. Los Gurises, merendero, La Plata, provincia de Buenos Aires.

Podría ser un merendero, un centro de estudios y actividades varias, pero no. Los Gurises es todo eso y mucho más, sostenido no sólo con el corazón, sino con la certeza de que darlo todo es sentirse pleno. 

Con muy pocos recursos, Blanca Giménez  hace mucho. Quizás no está salvando el mundo, como un superhéroe, pero hay algo de heroicidad en su hacer cotidiano. Desde 2009 lleva adelante un proyecto personal con efectos sociales: “Los Gurises Copa de Leche y Talleres”, una asociación civil sin fines de lucro, que se ocupa de darle la merienda a chicos en el barrio Melchor Romero, en la ciudad de La Plata, y también brinda talleres de música, artes plásticas y clases de apoyo de inglés.

A puro empuje, abrió un espacio de contención para niños que tienen familias con problemas, realidades económicas adversas, o que sólo necesitan un poco de atención durante algunas horas de la tarde. Empezó, entonces, ofreciendo merienda en una mesa de la cocina de su casa, una vivienda hecha de ladrillos sin revocar, construida con lo justo, a la que todavía le falta mucho para estar terminada. Sin embargo, sus carencias no le impidieron percibir las necesidades urgentes de los demás.

Por eso ayuda, dentro de sus posibilidades. Y puede mucho. “Todo esto lo hacemos por amor a los chicos”, dice la emprendedora mujer.

Lunes, miércoles, jueves, viernes y sábado, a las dos de la tarde, Blanca abre su casa, y hasta allí llegan casi treinta chicos, que pasan más de dos horas haciendo actividades de apoyo escolar, en algunos casos, y talleres de expresión, en otros.

Lo de abrir su casa es literal: en parte del solar que correspondía al patio, su marido Claudio construyó, un año y medio atrás, una habitación que da a la calle, y ese es el lugar en el que se despliega “Los Gurises”, merendero que además dispensa conocimientos.

El espacio es reducido, pero se llena de risas y charlas: hay un pizarrón, cuatro mesas bajas y sillas de jardín de infantes en las que se sientan los niños, de edades entre 5 y 13 años, a los que Blanca les da, los viernes, cuadernos y lápices de colores para que dibujen o copien fragmentos de libros de literatura infantil. Ella oficia de niñera, madre sustituta, y hasta se ocupa de tomarle asistencia a los presentes.

“Estudié para promotora de salud, después hice un curso de talleres y empecé, ad honorem, en una sala de primeros auxilios para chicos discapacitados, en un hospital de Melchor Romero, con talleres de lectura”, relata Blanca. Cuenta que a partir de una propuesta de una vecina, en 2009, con la asesoría de la Asociación Odontológica de La Plata, abrió el merendero en la cocina, con la asistencia de una docena de chicos, que acompañaban el tomar la leche con distintas actividades.

“Empezamos porque en el barrio había mucha necesidad: además de alimentarse, los más chicos aprendían las letras, y los más grandes leían y copiaban libros de cuentos”, recuerda.

Pero ella sentía que era insuficiente, que había que ir por más. Entonces, le dijo a su marido “tenemos que hacer algo”, y finalmente en 2015 pudieron armar un espacio concreto, un sector autónomo,  que cobijara a los pequeños, que vienen incluso de otros barrios platenses. Al lugar le sumaron los talleres que se dictan en la actualidad.

A partir de tener una conexión de Internet, Blanca armó una página web y otra de Facebook y a través de contactos empezó a pedir ayuda económica para sostener en el tiempo esta iniciativa. Mediante una feria de venta de ropa donada, que organiza en el frente de la casa, consigue dinero para financiar los gastos.

“Ahora está difícil, pero no bajamos los brazos”, sostiene. La labor social es más amplia: a metros de la sala de “Los Gurises”, se levanta la escuela primaria Número 13 “Martín Fierro”. Los lunes y jueves, al término de la jornada escolar, muchos alumnos cruzan la calle y Blanca les entrega la merienda. Los chicos traen las botellas en las que se llevan la leche. Si se las olvidan, Blanca les da una. “Blanca es buenísima, sólo se enoja si nos portamos mal”, admite Flavia (12), con cara pícara.

En la sala que es aula, hay tres bibliotecas atiborradas de libros de literatura infantil y manuales de Matemática, Geografía, Historia y Lengua, para que los usen los chicos, y un orden para organizar el caos: los lunes, dos profesores de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Plata dictan el taller de música, con instrumentos que, de a poco,  se van consiguiendo; los miércoles, el de artes plásticas enseña actividades de reciclado de materiales, a pintar y dibujar en atril; los jueves, dos docentes dictan inglés y repasan contenidos de castellano.

Alrededor de las cuatro de la tarde, ayudada por uno de sus hijos, Blanca lleva los vasos con leche o yogurt y los paquetes de galletitas y los reparte entre los niños, que se relajan y charlan. Oriunda de Entre Ríos, trabajó haciendo tareas domésticas desde los 8 años. “No tuve mucha ayuda en mi vida, pero me encanta ayudar”, confiesa.

Actualmente, por razones de salud, sólo se ocupa de su familia y de “Los Gurises”. Incansable, no para de proyectar: ahora está embarcada en construir, en la parte trasera de su vivienda, una sala de 60 metros cuadrados, en la que habrá clases de danza, artes plásticas y proyección de películas. Los alimentos que entrega cada día los consigue, una vez al mes, en el Banco Alimentario de La Plata. “Los chicos te hacen feliz: quiero que tengan un lugar calentito, que estén un rato sentados estudiando y dibujando, porque son un par de horas que no están en la calle”, razona.

Dice que son los chicos los que los sábados se acercan y le preguntan si ese día va a haber taller. Es que el frente de la sala, que da a la calle 524, ilustrado con pájaros y gatos y palabras como amor y solidaridad, les hace sentir que allí hay un lugar en el que el mundo no es tan áspero. Ni tan frío. Y a eso se le suma la calidez de Blanca. Y por eso vuelven cada día.

Dato Útil:

Los Gurises, Copa de Leche y Talleres. Calle 524 nº6327, e/ 158 y 159, Melchor Romero, Buenos Aires. TE: 0221478 2009 // 02215540830. O al mail b.e.gimenez@hotmail.com

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