Exposición de Germán Garavano en Estados Unidos.

Frente a un auditorio local especializado en políticas públicas, el titular de la cartera de Justicia y Derechos Humanos describió la iniciativa de gobierno abierto que impulsa la oralidad y aceleración de los procesos, lucha contra la corrupción e instalación del expediente electrónico.

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, repasó en un centro de debates académicos de Estados Unidos los avances en la legislación penal argentina que la iniciativa oficial Justicia 2020 impulsa. Allí, ponderó el camino trazado hacia la “previsibilidad y reglas de juego claras” que se correspondan con estándares globales y las nuevas de herramientas orientadas a reducir los tiempos de respuesta en las investigaciones.

Frente a un auditorio que contó, entre otros, con el ex embajador estadounidense en Argentina, Earl Wayne, Garavano explicó en el Woodrow Wilson International Center for Scholars que Justicia 2020 es un programa “de gobierno abierto que trata de englobar” todas las políticas públicas tendientes a conseguir esos objetivos.

En su análisis de la coyuntura, recordó que las cifras nacionales de homicidio y otros delitos graves se ubican “bastante por debajo de la media de la mayoría de los países de la región”, aunque reparó en que “la población lo sufre”. Además, insistió en que una de las preocupaciones de los argentinos es el combate a la corrupción, una asignatura sobre la que el sistema judicial “no ha dado respuestas en los últimos 20 y 30 años”.

Construcción de consensos

“Pese a que (la alianza de) el Gobierno es minoritario en ambas cámaras del Congreso, se ha logrado que casi el 75 por ciento de los proyectos se convirtieran en ley -sostuvo Garavano-, lo que marca el consenso” que construyeron propuestas oficiales como las leyes de Flagrancia y Colaborador eficaz (conocida por la figura del ‘arrepentido’) y la habilitación de juicios unipersonales para delitos federales, entre otras.

Aparte, el funcionario nacional -que estuvo acompañado por el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, y su par de Seguridad Interior, Gerardo Milman- enfatizó en el viraje hacia la oralidad que impulsa su cartera: “Hoy en la provincia de Buenos Aires (en los procesos civiles) el 50 por ciento de los casos se resuelven por acuerdos (prejudiciales) y estamos avanzando en el expediente electrónico”, contó.

En el mismo sentido, describió la “reconstrucción” en ciernes respecto de los datos del sistema judicial nacional: “Firmamos convenios (con distintos departamentos judiciales) para homogenizar la información” que, luego de procesarla, se publica regularmente en un portal oficial: www.datos.gob.ar.

Asimismo, relató que en materia de Derechos Humanos, “Argentina tiene una política muy fuerte a raíz de nuestro pasado trágico, por lo que se continúan los procesos (contra represores) pero también se están trabajando en políticas de Derechos Humanos a futuro, por ejemplo, en asuntos indígenas y la población afrodescendiente.

Tras una consultas del auditorio sobre la visita al fiscal general, Jeff Sessions, el mandatario argentino sostuvo que “hoy la sociedad civil tiene dos temas que la movilizan: la criminalidad general y la lucha contra la corrupción”, la que calificó como una “asignatura pendiente” del sistema judicial.

“Hubo casos que avanzaron y están llegando a juicio oral y pero aún siguen siendo muy lenta la respuesta de la Justicia”, consideró. Específicamente sobre el caso Odebrecht (donde se investigan presuntos pagos de sobornos por parte de esa firma a funcionarios argentinos) tuvo que tomar la iniciativa el Gobierno, y miembros de la alianza de gobierno. Esperamos que la Justicia sepa leer el mensaje y otros partidos políticos también”, expresó el ministro.