Belén Murphy, directora de Mediapila

“Igualar oportunidades a la hora de conseguir un empleo”

La ONG funciona desde 2005. Capacita en costurería, tejido y estampado a mujeres que procuran su autosustento. En paralelo, dicta talleres orientados a la inserción laboral.

Con la inclusión laboral femenina como objetivo, la ONG Mediapila ofrece formación a mujeres migrantes, madres y jefas de familia en el oficio de la costurería, el tejido y el estampado, para que puedan garantizar su autosustento. En su centro de capacitación instalado en Villa Crespo, la organización sin fines de lucro viene haciendo esta labor desde 2005.

“Mediapila comenzó con tres mujeres que, después de cartonear por Chacarita, iban al comedor Niño Jesús y se quedaban por la tarde para aprender costura. Ellas formaron el primer grupo que confeccionó las remeras que son emblema de la fundación”, cuenta Belén Murphy, directora de la ONG.

El fundador fue José María Sarasola. Se le ocurrió la idea cuando regresó de formarse en Australia. La crisis del 2001 lo llevó a plantearse la creación de un modelo de inclusión social y laboral para mujeres que estuvieran en situación de vulnerabilidad y quisieran, también, buscar una alternativa viable para salir adelante.

“Mediapila comenzó creyendo que la pobreza se resuelve igualando las oportunidades de los argentinos a la hora de conseguir un empleo”, sostiene.

En sus inicios, Mediapila arrancó con cinco costureras que hacían cien remeras por semana. Los fines de semana, diez voluntarios las vendían entre conocidos y vecinos. Con lo recaudado se les pagaba el trabajo a las mujeres y se compraban los materiales para continuar con el ciclo de producción.

Capacitación e inserción laboral

Foto: Media Pila

“Tenemos dos brazos de acción social: por un lado, la capacitación e inserción laboral; por el otro, la marca de ropa solidaria Mediapila”, puntualiza Murphy. Las remeras se compran a las costureras, pero comercializarlas es responsabilidad de la fundación: se venden en tres eventos mensuales que se realizan en ferias y parroquias.

Hasta el año pasado, el centro se encontraba en el barrio de Flores, pero a partir de febrero último, con la apertura de la nueva casa-taller, en Villa Crespo, esperan poder dar formación a 100 mujeres durante este año.

19390545_1363432880360817_5804128408821264119_oEl programa de inserción laboral está centrado en la capacitación de mujeres en oficios textiles: costura, tejido y estampado. Los cursos duran dos años. El staff docente lo integran una diseñadora textil y de indumentaria y dos costureras egresadas de la fundación. En paralelo, se dictan talleres de inserción laboral. La ONG cuenta con un plantel de 30 voluntarios estables.

Confianza en sí mismas

Mediapila no entrega máquinas a las alumnas. Sí las ayuda a gestionar donaciones, microcréditos o subsidios, siempre y cuando exista un proyecto seguro de trabajo.

Desde su creación, formó a más de 400 costureras. Con el surgimiento de las redes sociales, comenzaron a emerger diseñadores independientes necesitados de mano de obra.

Foto: Media Pila
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“La propuesta contempla la contención emocional, la enseñanza del oficio, el fortalecimiento de la confianza en sí mismas y el desarrollo de su capacidad creativa”, concluye Murphy.

Sentadas frente a sus máquinas de coser, estas mujeres le dan forma a un futuro que antes era sólo un mañana sin horizonte y hoy es una realidad tangible.