Funciones para hipoacúsicos en la sala INCAA con anillo amplificador

Ese dispositivo le permite a las personas con hipoacusia percibir mejor los sonidos. En el mítico Cine Gaumont ya se ofrece proyecciones con esa tecnología inclusiva.

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) incorporó a su programación habitual funciones accesibles para personas sordas y con audición reducida. Lo hizo en el marco del programa Cine Inclusión en colaboración con la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos, institución que donó un aro magnético.

“El acceso a la cultura no es un capricho, es una necesidad y es un derecho”, sostiene de entrada Miriam Migailoff, quien quedó hipoacúsica a sus dos años producto del mal uso de la penicilina.

Miriam es miembro del Consejo Directivo de la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos (MAH) desde donde trabaja por un mundo más accesible e inclusivo. Desde allí, por ejemplo, organiza diversas actividades culturales como un ciclo de cine subtitulado, espectáculos de música y danza con artistas con discapacidad, charlas temáticas y paseos con intérpretes de lengua de señas (LDS).

Stephanie Bridger
MAH

La institución donó además a varias salas de cine de Argentina dispositivos de amplificación llamados aros magnéticos que permiten a quienes portan un audífono o tienen un implante coclear recibir un sonido más limpio y comprensible. Una de esas salas es el Espacio Incaa KM 0, Cine Gaumont, donde a fines de diciembre se presentaron películas subtituladas con descripción de sonidos (closed captions), lo que facilita la percepción del sonido a quienes tienen sordera.

Marcos Borello, Coordinador del Área Comunidad de la Mutual, explica que desde 1998 funciona el programa Sin Barreras de donación de aros magnéticos: “La Mutual lleva donados más de ochenta aros magnéticos en todo el país, como en el teatro Colón y el General San Martín de Mendoza. Esto surge de una necesidad básica de la comunidad hipoacúsica que es favorecer el acceso a distintos espacios culturales”.

Cine inclusión

Específicamente, el aro magnético es un cable de cobre que se coloca en el perímetro de la sala y convierte el sonido en un campo magnético perceptible luego a través de los audífonos e implantes, lo que evita que las personas hipoacúsicas perciban los ruidos molestos y acoples provenientes de los parlantes.

Pero los avances tecnológicos que facilitan la vida de muchos apenas están adoptándose en sitios de llegada masiva, como los cines. Hasta ahora, cuenta Miriam Migailoff, son siempre las personas con discapacidad las que debieron hacer un esfuerzo para adaptarse y no al revés.

“Durante mi juventud, si algún chico me quería hablar por teléfono, mi mamá tenía que estar escuchando la conversación para aclararme lo que yo no percibía, y con el cine lo mismo: para mí siempre fue una deuda pendiente y una de las frustraciones más grandes que tuve”, lamenta y recuerda cuando fue a ver la película Cenizas en el Paraíso y su madre debía explicarme los diálogos porque se perdía de lo más importante. A partir de ese día, no volvió a ver cine sin subtítulos.

La experiencia es compartida con la secretaria del Consejo Directivo de la MAH, Silvia Crespo, quien cuenta que, antes rechazaba las películas argentinas porque eran un impedimento. “Nosotros vivimos esforzándonos pero necesitamos un pequeño esfuerzo de la sociedad y por eso pedimos funciones de cine accesibles y también subtítulos en la televisión”.

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MAH

Para suplir esa carencia, la MAH comenzó a organizar ciclos de cine que se realizan en su auditorio y son de ingreso gratuito. A partir de ello, el INCAA se contactó con la mutual para hacer funciones inclusivas, que se pusieron en marcha bajo el programa Cine Inclusión. Así se presentarán cada vez más películas del cine nacional subtituladas, lo que brindará a las personas con disminución auditiva y sordera la oportunidad de disfrutar del séptimo arte.

“Todo lo que es acceder es para mí una gratificación porque la cultura es parte de la vida y profundiza el derecho a pensar. Necesitamos un país con cultura, no uno dormido”, señala Miriam y Silvia le completa la frase con palabras de alivio que parecen representar a toda una comunidad: “La sensación de no tener que hacer ningún esfuerzo y escuchar la voz del actor es algo maravilloso. Y qué mejor que llegue a todo nuestro público con el INCAA y sea accesible a todos”.

“Para nosotros –resume Marcos Borello- es muy importante la iniciativa que tomó el INCAA para beneficio de las personas que tienen pérdida auditiva. Este tipo de acciones, además de fomentar la integración, permiten visibilizar la importancia que tiene los subtítulos para el acceso a la cultura de las personas hipoacúsicas”.

La solidaridad es un valor presente en cada una de las actividades que organiza la Mutual, desde la entrada al ciclo de cine con un alimento no perecedero o útil escolar para lugares carenciados hasta las campañas de donación de audífonos para niños de bajos recursos. “Es fundamental que todos los niños hipoacúsicos del país gocen del aprendizaje para incorporarse más rápido a la sociedad. Todos nosotros venimos de esa problemática desde chicos y sabemos lo que se sufre. En eso trabajamos y lo seguiremos haciendo”.