Fallo impone una cuota de manutención a los abuelos

La Justicia correntina determinó que un abuelo deberá “complementar” el sustento económico del padre para mantener a sus tres pequeños hijos. Existen antecedentes similares en el país.

La demanda había sido iniciada por la madre de los niños a su expareja en la provincia de Corrientes. Le reclamaba la cuota alimentaria mensual ya que los tres hijos vivían bajo su custodia, argumentando “que es peluquera, sin estabilidad laboral y con ingresos irregulares que no  le permiten afrontar todos los gastos indispensables para su crianza”.

En tanto, el padre demandado (el progenitor) ofreció abonar la suma de $2000 mensuales, monto que podría percibir realizando “changas”, dado que se encuentra “fuera del mercado laboral registrable y resultando imposible su incremento en la actualidad”, según expresa el fallo.

En este proceso de alimentos, el Juzgado de Familia de la Ciudad de Paso de los Libres estableció en la sentencia del pasado 26 de octubre que la obligación alimentaria sería “soportada conjuntamente” por el padre de los menores y por el abuelo. Mientras que dispuso que deben aportar un porcentaje mensual porque la protección de los niños “es una obligación universal en la cual la cadena de responsabilidades no se limita a los progenitores o familiares”.

La jueza Marta Legaretta entendió que como el juicio fue realizado contra el padre y también contra el abuelo fue “posible determinar el abono de un porcentaje por parte del familiar que resulte subsidiariamente responsable y hasta tanto el alimentante (padre) se encuentre en mejores condiciones de afrontar el pago de una cuota razonable”.

Según el nuevo Código Civil y Comercial al que alude la magistrada, el artículo 667 y el 668 hablan de la figura judicial de “reclamo a ascendientes”. En este sentido, los operadores ya vienen utilizando este tipo de medidas “de hecho” aunque los cambios en la legislación llegaron después. Así, la nueva normativa expresa que “los alimentos a los ascendientes pueden ser reclamados en el mismo proceso en que se demanda a los progenitores o en proceso diverso; además de lo previsto en el título del parentesco, debe acreditarse verosímilmente las dificultades del actor (padre/madre) para percibir los alimentos del progenitor obligado”.

En esta causa de la pareja correntina, en el expediente N° 14001/16 caratulado: “G. C. G. C/M. W. D. S/ALIMENTOS”, la jueza falló y rubricó el siguiente acuerdo: “La cuota alimentaria para tres niños menores de edad, debiera resultar del 40 por ciento de un salario mínimo vital y móvil, el cual asciende en la actualidad a la suma de $7.560, arrojando dicho porcentaje el total de $3.024, suma esta que se integrará, en primer lugar, por el obligado principal hasta cubrir el total de $2000 y complementariamente por el abuelo paterno, en lo restante y hasta alcanzar el mínimo perseguido, cuyo monto asciende a la suma de $1.024”.

Fundamento jurídico

En su fallo, la magistrada Legaretta argumentó que “la cuestión alimentaria es un tema de derechos humanos básicos. Los niños, niñas y adolescentes son titulares de aquellos derechos generales, como el derecho a llevar una vida digna o al pleno desarrollo de su personalidad, pero además, debido a su especial situación de vulnerabilidad, se les reconoce el derecho a un plus de protección”. En este sentido, recordó los pactos internacionales como la Convención de los Derechos del Niño que establece pautas claras relacionadas con la “especialidad en la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes”.

En  el epílogo de su sentencia, Legaretta hizo hincapié en la cobertura de las necesidades básicas de las personas en situación de infancia como vivienda y alimentos.  Señaló que “debe estarse a la importancia de la fijación de una cuota alimentaria, mediante la cual pueda garantizarse a los niños en cuestión, la cobertura de sus necesidades básicas conforme el nuevo CCC, y como titulares del derecho a llevar una vida digna o al pleno desarrollo de su personalidad”.

Antecedentes

En el año 2010, hubo una sentencia similar de la Corte Suprema de Justicia de la Nación al revocar la resolución de la Cámara Civil. Allí, los supremos dictaminaron que el abuelo de tres nietos debería pagar una cuota alimentaria de 300 pesos porque “demostró que contaba con los medios para hacer frente a dicha obligación”.

En agosto de 2008, en Salta, la Corte de esa provincia hizo lugar al pedido de una madre de dos menores y dispuso que el abuelo paterno se haga cargo de la cuota alimentaria, ya que el padre de los chicos no estaba cumpliendo con tal obligación. En tanto, hay varios fallos en este sentido pero que obligaron a que los abuelos se hagan cargo tras una tragedia, la muerte del progenitor.

En septiembre de 2013,  la Cámara de Familia de la Segunda Nominación de Córdoba fundamentó la sentencia en que “reside en la satisfacción de las necesidades básicas del menor, merced a la aplicación del principio de solidaridad familiar”.

O en la localidad de Azul, en la provincia de Buenos Aires,  un caso en el cual el fallecimiento del padre de los menores motivó que los jueces decidieran que sean los abuelos quienes debían tomar la  responsabilidad del sustento monetario de los chicos.