El exjuez Galeano se defendió durante horas y atacó en varios frentes

El exjuez federal Juan José Galeano reclamó  que “se reabran las causas” contra los expolícias bonaerenses que fueron acusados por encubrimiento en la causa por el atentado a la AMIA.

Por primera vez desde el inicio del debate, en agosto de 2015, el destituido juez Juan José Galeano decidió presentar su versión de los hechos ante el Tribunal Oral Federal 2, en una larga audiencia que duró hasta las 17:30.

Basó su argumentación en que su acusación es simplemente política y fue armada por los expresidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández  “para salvar a Irán a pedido de Venezuela” y que, si bien pudo “haberse equivocado”, su labor en la causa fue ardua y justa.

Por otro lado, intentó justificar la larga demora en el avance de la investigación escudándose en la falta de recursos de su Juzgado, el volumen de la causa, los informes de “nulo valor investigativo” que le enviaba la Secretaría de Inteligencia de Estado, y la mala predisposición al trabajo conjunto por parte de las fuerzas policiales y de inteligencia, opinó.

La pista siria

El tema central de su discurso, que llevó preparado en una nutrida cantidad de páginas y los jueces le permitieron leer, fue la interrupción de la línea denominada “pista siria”, que vinculaba con el atentado al empresario allegado a la familia del expresidente Carlos Menem, Alberto Jacinto Kanoore Edul.

La imputación de las querellas y la fiscalía en su contra sostiene que el exjuez recibió, durante los allanamientos a domicilios de la familia Kanoore Edul, un llamado de Munir Menem -hermano del exprimer mandatario-, quien le ordenó concluir con las acciones de la calle Constitución.

“No recibí órdenes de nadie y los Menem lo negaron también”, dijo Galeano y explicó que los allanamientos se interrumpieron debido a que habían cumplido los objetivos planteados y “no tenía sentido allanar el domicilio restante, que pertenecía a la madre de Kanoore Edul”.

Además, explicó que al empresario amigo del expresidente se le dictó la falta de mérito en la causa porque “no encajaban con la declaración de Carlos Telleldín y no se encontraron pruebas suficientes”.

Por la tarde, Galeano continuó su descargo enumerando las líneas telefónicas sobre las cuales pidió, en su momento y por poco tiempo, la intervención para realizar escuchas.

Si bien al comienzo de la audiencia dijo no querer aceptar preguntas, uno de los jueces -Jorge Gorini- lo interrumpió con un interrogante y el imputado no tuvo más remedio que contestar.

En ese instante evidenció una falla en su preparación: “No sé, tendría que volver a leer el expediente. Se la contestaré en otro momento”, ensayó el imputado ante la falta de argumentos para explicar la orden de re-intervención de ciertas líneas años después de haberse interrumpido la pesquisa.

A diferencia de lo declarado por los exfiscales de la causa -también imputados- Eamon Mullen y José Barbaccia, el exjuez no aportó datos concretos que vincularan a los efectivos de la Policía de la provincia de Buenos Aires con el atentado (esos agentes estuvieron hasta ocho años presos acusados de participar de la conexión local del ataque terrorista y fueron luego absueltos, hoy son querellantes en este juicio) sino que enfatizó en la corrupción de la fuerza respecto al negocio de automotores robados y la coacción que ejercieron sobre Carlos Telleldín, último tenedor conocido del motor de la Trafic que habría explotado en la AMIA.

“Si hubieran actuado conforme a derecho, Telleldín hubiera estado presto y el atentado no hubiera ocurrido”, dijo sobre los exagentes de seguridad.

Además, acusó al Tribunal Oral Federal 3, el cual absolvió a los policías en el juicio por el atentado (2001-2004) y ordenó investigar el encubrimiento, de “inventar una conspiración”.