Enseñar a los chicos sus derechos desde temprano

Un equipo de psicólogas acudió a dos escuelas a charlar sobre la trata de personas con los alumnos. “Si conocen que tienen derecho a estudiar y a jugar, nadie les podrá decir que tienen obligación de trabajar”, recomendó una de las profesionales del equipo que atiende la Línea 145.

Más de 60 chicos participaron de dos charlas en colonias de vacaciones de escuelas de Quilmes, en el sur de la provincia de Buenos Aires. El equipo del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos inició el encuentro hablando sobre los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes con el objetivo de alertarlos sobre situaciones que pudieran vulnerarlos.

Los alumnos, de entre 2 y 11 años, recibieron al equipo de la Línea 145 del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, Cecilia Labate, Gretel Martínez, Carla Pellegrini y Karina Cisneros.

Las reuniones tuvieron lugar en las escuelas primarias quilmeñas 68 y 43, de los barrios La Matera y San Francisco Solano respectivamente, donde las profesionales presentaron la función del Programa y su importancia, en virtud de la cantidad de personas que son afectadas a diario por el delito de Trata.

El primer paso de la charla, según explicó la licenciada Cecilia Labate, coordinadora de la Línea 145, fue explicarles a los niños que “si conocen que tienen derecho a estudiar y a jugar, nadie les podrá decir que tienen obligación de trabajar, porque trabajo infantil está prohibido”. Y puntualizó que un niño que trabaja es un niño en situación de explotación.

La Ley 26061 establece los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes en nuestro país en consonancia con los Pactos Internacionales.

Un punto en común para establecer un diálogo fluido con los chicos fue preguntarles sobre cuáles redes sociales utilizan y de qué manera. Desde ahí, el equipo del Programa presentó un video de Unicef sobre situaciones de explotación sufridas por dos adolescentes. Mediante las imágenes, pudieron situar “algunos de los tipos de engaños que las personas adultas realizan”.

Asimismo, se conversó sobre cómo deben utilizarse las redes sociales, debido al riesgo que estas comportan, y se hizo hincapié en la importancia de no contactarse con personas desconocidas.

Al respecto, Labate explicó: “a través de las historias que el video mostraba les fuimos preguntando qué hacían los actores y de esta manera interactuamos con los chicos”. Señaló además, que observaron las “caras felices y tristes” de los personajes animados, percibiendo así la diferencia entre lo ofrecido y las condiciones reales.

Otro de los ejes de estas charlas, que continúan en febrero para adolescentes, fue señalar que “siempre es importante contarle a los padres si una persona extraña los contactó solicitándoles fotografías o invitándolos a conocerse en algún lugar”.

“Fue muy emocionante la charla porque estamos convencidas que en algún lado queda la huella. Ellos tienen que aprender a desconfiar cuando se trata de un ofrecimiento que llega de la mano de una persona desconocida, y es necesario que sepan cuáles son sus derechos”, razonó la psicóloga, que hace años trabaja en la temática y que en esta oportunidad asumió el reto de trasmitirla a los niños: “Fue un desafío explicar con otras palabras el concepto de explotación a los chicos, pero ellos también corren el riesgo de ser captados”.

Por último, Cecilia recordó una de las preguntas que le llamó la atención: “¿Ustedes cómo consiguieron el trabajo?”, frente a lo que expresó: “Sentí que hubo algo de la charla que lo tocó”. Al tiempo que mencionó que otro niño les dijo que vio en la televisión la publicidad de la Línea 145, gracias a lo cual reconoció, en el video que les mostraron, que había una persona que estaba sufriendo un delito. Una huella que puede ser el principio de la prevención.