Downeate, rebeldes que quieren cambiar el mundo

Mostrar distintas realidades fue uno de los objetivos que se planteó Downeate, la iniciativa impulsada por jóvenes con síndrome de Down, amigos y familiares, que trabajan en conjunto en pos de difundir cada una de ellas.

Bajo el lema “solo los rebeldes cambian el mundo”, la agrupación rompe semana a semana con los números de visitas en su fan page de Facebook, donde suben videos en los que muestran a los miembros de Downeate en diferentes situaciones: los preparativos de una fiesta de 15, el primer viaje en subte solos, la primera rateada del colegio, la búsqueda de la libertad. Fue precisamente el video en el que su protagonista se ratea del colegio el que batió el record de visitas: más de 200 mil en pocos días sólo en Argentina.

“La idea es mostrar la importancia de hacer las cosas aunque uno se equivoque. Eso es lo que promovemos”, cuenta el actor Francisco Palacios Hardy, cofundador de Downeate y uno de sus productores.

Profesor de teatro, Francisco conoció a varios de los chicos en un taller de la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA) y a partir de allí comenzaron a trabajar en equipo para dar forma a Downeate. El resultado fue casi inmediato: tras el impulso inicial se volvieron rápidamente una exitosa productora de contenidos audiovisuales que crea conciencia. Su trabajo y repercusión les valió, el último 21 de marzo, Día Mundial del Síndrome de Down, un llamado de felicitación del presidente, Mauricio Macri. Ese día, desde la quinta de Olivos, Macri primero habló con Gastón Levar, director y otro de los fundadores de Downeate, después lo hizo con Dominique y Valentín, dos de los jóvenes que forman parte del colectivo que durante la semana produce los materiales que subirá a la web. Y que los viernes se reúne en el Centro Cultural Amigos de Eladia Blázquez, un lugar colorido y cálido en Palermo para realizar sus talleres.

En el café delantero del Centro se reúnen a las 17.30. Llegan los chicos, de todas las edades, con sus padres. Se juntan, hay saludos, abrazos, una alegría que lo inunda todo. Media hora después los padres se quedan conversando y charlando entre ellos, al tiempo que los chicos van para una sala contigua donde durante las siguientes dos horas interactuarán, seguirán las órdenes de sus profesores de trabajo, mientras son filmados.

Entre otras cosas, la idea es que ellos después se vean y trabajen sobre distintos puntos. Recrean situaciones diarias, como un viaje en colectivo, donde algún desconocido puede querer entablar contacto con ellos y exponerlos a algún peligro. Los profesores los incentivan, les explican cómo decir no, cómo pedir ayuda. También les explican sobre la importancia de ceder el asiento a una mujer embarazada o una persona mayor o de avisar a los padres y mandar una foto a los papás para mostrarles dónde están, si el colectivo se rompió. Van en pos de “autodeterminación y autonomía de pensamiento”, como resume Francisco.

En primera persona

En la atmósfera del universo “Downeate” sobrevuela el espíritu del trabajo en equipo, de la idea de que una sociedad mejor es posible. Que el respeto, la inclusión y el cuidado están primeros en las listas de prioridades. Dominique tiene 28 años y, desde que arrancó con Downeate, combina su trabajo en una librería con su rol de productora en la agrupación. “No paro un segundo: trabajo y soy productora. Además estudio producción audiovisual”, comenta entusiasmada. Durante la semana se encarga de la producción de los diferentes cortos y los viernes disfruta del encuentro con sus compañeros, en el taller. Es también la orgullosa protagonista del video que la muestra viajando sola por primera vez en subte. Cerca suyo está Giuliana que también divide su tiempo entre sus trabajos como productoras y comunity manager de las redes de Downeate. Fanática de la difusión de sus materiales, enumera las reuniones en distintos organismos a los que fueron invitados y los canales que salieron videos como History Channel y A&E. Las dos tienen síndrome de Down y en Downeate encontraron un lugar de pertenencia. Como sus compañeros, evidenciaron cambios que sorprenden positivamente a sus padres.

Dato Útil:

Downeate es un lugar de “puertas abiertas” con el que todos los interesados en sumarse pueden contactarse a través de su página de Facebook

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