Dos testigos declararon sobre las cámaras ocultas de Galeano

Alan Martín Nessi y Cristian Maldonado trabajaron en la fiscalía y el juzgado que llevaron adelante la investigación por el atentado a la AMIA. Consideraron que era “normal” el uso de cámaras en ambos lugares.

En una nueva audiencia del juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA declaró hoy Alan Martín Nessi, un joven abogado que se desempeñó entre 1993 y agosto del 2003 como secretario en la fiscalía que llevó la causa por el ataque en la mutual judía. Sus titulares, los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, están hoy imputados por encubrimiento.  Nessi declaró durante poco más de dos horas con una discurso alineado con lo planteado en sus declaraciones indagatorias por Mullen y Barbaccia al comienzo de este proceso.

Sin embargo, de su dichos de desprenden algunas incongruencias que, a su criterio, en coincidencia con otros testigos de la fiscalía o del juzgado, eran “normales”. Por ejemplo, el uso de cámaras ocultas en el juzgado y una vez en la fiscalía; el contenido del video en el cual se ve una charla informal entre el ex juez Juan José Galeano y el imputado Carlos Telleldín negociando un pago; o tomarle declaraciones testimoniales a personas que estaban imputadas en causas adjuntas a la principal.

Sobre el famoso video que circuló por los medios de comunicación tras haber sido robado de la caja fuerte del Juzgado, Nessi admitió “sorpresa”, ya que “desconocían por completo la entrevista”. Como parte de la fiscalía, sin embargo, dijo que no creyeron necesario denunciar o investigar el contenido de esa grabación o las razones por las cuales les habían ocultado la reunión.

Captado en imágenes

Además de las grabaciones en el juzgado, según Nessi, en cierto momento se produjo una filmación de una testigo en la fiscalía “porque las oficinas del juzgado estaban todas ocupadas y nos pidieron el espacio”. Se trataba de Miriam Salinas, una persona allegada a Telleldín, que había sido arrestada en el marco de la causa AMIA.

Una semana después –siempre de acuerdo a lo declarado por Nessi- se le tomó a Salinas una declaración como testigo de identidad reservada. “El personal del juzgado me dijo que había sido absuelta y que por eso le tomaban testimonial”, recordó. Pero a preguntas de uno de los abogados de las querellas, reconoció que no se aseguró de la veracidad de esa información, algo fundamental tratándose de la fiscalía.

En esta misma línea, cuando salieron a la luz otras irregularidades como el pago de 400 mil dólares a Telleldín o una entrevista que la abogada de la DAIA, Marta Nercellas, accedió a hacer con micrófonos ocultos a un policía bonaerense, la fiscalía decidió no tomar acciones en el asunto y continuar con el proceso habitual. “No evaluamos la legalidad del hecho”, admitió.

Lo irregular es normal

Por la tarde fue el turno de Cristian Maldonado, quien ingresó al Juzgado Federal 9 previo a recibirse de abogado y concluyó su labor allí en junio del 2000, con el cargo de prosecretario.

Maldonado también consideró “normal” el uso de cámaras ocultas de filmación en los despachos de los secretarios de Galeano y lo justificó alegando que servían para el análisis. “Recuerdo el día que vino personal de la SIDE a colocarlas”, contó. Sin embargo, cuando le preguntaron si la presencia de cámaras quedaba asentado en las actas, contestó que nunca lo vio escrito.

Sobre el final, la defensa del imputado Galeano lo interrogó acerca de las irregularidades que pudo haber presenciado durante la investigación. Contestó que siempre trabajó con libertad y pidió al juez explayarse sobre ello: “El grupo del Juzgado 9 estaba muy comprometido con la búsqueda de justicia”, concluyó.

En la próxima audiencia se espera la declaración del periodista Raúl Kollmann, de Página/12.