Dos ex policías testificaron a pedido de la defensa de Palacios

Oscar Guerrero y Ricardo Altieri trabajaron en la División Operaciones Federales de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, durante el año 1994. La próxima semana declara Víctor Stinfale, que fue abogado de Carlos Telleldín.

Dos nuevos testigos declararon hoy en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA. Fueron pedidos el mes pasado por el ex comisario de la Policía Federal, Jorge Palacios, imputado en la causa. La audiencia anterior declaró a puertas cerradas un ex agente de Inteligencia, por lo que el contenido de su declaración no se puede difundir.

Oscar Guerrero y Ricardo Altieri se presentaron esta mañana ante el Tribunal Oral Federal 2 y prestaron testimonio acerca de su labor en la División Operaciones Federales de Drogas Peligrosas de la Policía Federal. Los hombres, ya retirados de la fuerza, confirmaron bajo juramento que prestaron servicio en agosto de 1994 en esa unidad al mando del entonces comisario Palacios, quien investigaba, entre otras causas, el atentado a la mutual judía.

Uno de los delitos que se le imputan a Palacios es la desaparición de casetes de escuchas telefónicas relativas a la causa AMIA. Por eso su abogado defensor citó a los ex policías y los interrogó acerca de la recepción y traslado de ese material. “Sí, retirábamos casetes de la oficina de Observaciones Judiciales de la SIDE y la llevábamos a la oficina de administración de la Policía”, contestó Guerrero.

El abogado de Palacios también le pidió que reconociera su firma en los recibos de esos casetes que entregaban en la ex Secretaría de Inteligencia del Estado y le preguntó qué hacían luego con esa entrega. El testigo dijo que efectivamente firmó esas constancias y explicó que al dejar lo recibido en la administración de Operaciones Federales, cada brigada agarraba lo que pertenecía a sus investigaciones, sin que quedara registro de ello.

“¿No había otro control más que la lista de casetes que entregaba la SIDE?”, le preguntó José Console, apoderado de la querella del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Y la respuesta fue negativa.

El destino de los casetes

Altieri se presentó como el chofer que llevaba a los oficiales a buscar los casetes en cuestión. “Yo no firmaba los recibos. Me quedaba en la camioneta”, dijo al principio, pero luego cambió su respuesta, cuando le mostraron su firma en dos constancias de recepción. “Puede ser que alguna vez me haya bajado yo a buscar los casetes. Pero no sé de qué eran ni recuerdo dónde los íbamos a buscar”, expresó.

Además, dijo que, según su conocimiento, los oficiales que trabajaban con él se dedicaban a escuchar luego esas cintas que recibían y que algunos hasta “se los llevaban a escuchar a sus casas”. Por último, el juez Néstor Costabel les preguntó a ambos testigos si recordaban haber tenido inconvenientes, extravíos o algo fuera de lo normal en alguno de esos traslados. Los dos lo negaron.

La próxima semana se espera la declaración indagatoria de Víctor Stinfale, quien fue abogado del doblador de autos Carlos Telleldín cuando estuvo detenido por el atentado a la AMIA.