La Cámara baja sancionó el proyecto de ley que amplía esa figura para los casos de corrupción. Los que se acojan podrán reducir su pena a cambio de información útil a la causa pero no podrán ser eximidos.

La Cámara de Diputados dio media sanción a la ley del arrepentido, que incluye esta figura para los delitos de corrupción a manos de un funcionario público. En la votación en general, hubo 192 votos a favor, y conco en contra.

La iniciativa permite reducir la pena a una persona imputada o condenada, con o sin sentencia firme, que tenga información comprobable sobre casos de corrupción, aunque en ningún caso el arrepentido podrá acceder a la eximición de prisión.

Desde la oposición acompañaron la iniciativa pero con una modificación: la de eliminar la figura del colaborador eficaz, según la cual el informante podía ser alguien ajeno al proceso penal en cuestión.

Del proyecto original se eliminó la figura del ‘colaborador eficaz’, según la cual el informante podía ser alguien ajeno al proceso penal en cuestión.

La nueva norma no modifica los casos en los que ya se podía usar la también llamada delación premiada, como causas sobre trata de personas, lavado de dinero, narcotráfico y terrorismo.

La flamante ley en discusión -promovida desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, que el presidente Mauricio Macri anunció durante la apertura de sesiones legislativas el pasado 1 de marzo- prevé la protección de testigos e implicados, con colaboración y recursos económicos para que cumplan su compromiso. En los casos de falso testimonio, la condena podría incrementarse hasta los diez años.