La Justicia sigue validando la pesificación de las deudas

El Código Civil respondió al extinto cepo cambiario con la posibilidad de que las deudas en dólares sean pesificadas. Ahora que el mercado de divisas no está limitado de la misma forma, ¿qué dice la Justicia al respecto?

Las limitaciones para la compra y venta de moneda extranjera, y más específicamente, de dólares, se mantuvieron vigentes hasta diciembre del año pasado. Para la Justicia esto representó un problema: ¿cómo se le puede dar respuesta a los casos relacionados con deudas en dólares en ese contexto? La facilidad vino de la mano del Código Civil y Comercial, que en su artículo 765 precisa que la obligación de un deudor es “de dar dinero”.

Esta normativa también expresa que si se constituyó la obligación (o sea la deuda) en una moneda que no sea la de curso legal en el país, esta obligación debe considerarse como de dar “cantidades de cosas”; por este motivo, el monto puede abonarse en el equivalente en la moneda que se utilice en el país.

Por ejemplo, en marzo de 2015 los integrantes de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Junín decidieron pesificar la deuda de una empresa, ante la imposibilidad de acceder a esa divisa a través de la compra en el mercado. En este caso existía una obligación alternativa, es decir, el abono del dinero en la cantidad de pesos convertidos al tipo de dólar vendedor del Banco Nación. Esto había sido acordado por las partes de forma previa.

Pero también se dieron casos como el que ocupó a los integrantes de la Sala D de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, donde una inmobiliaria fue obligada a devolverle el dinero, con la misma moneda, a una mujer que había pagado un anticipo en dólares para comprar un departamento. Esta decisión es de octubre de 2014.

Entonces, los magistrados precisaron que la pesificación de la deuda no debía ser aplicada porque este instrumento había sido pensado, entre otras cosas, para que las personas que tomaran créditos para la vivienda no sufrieran las consecuencias de la apreciación de la moneda estadounidense.

La vida después del fin del cepo cambiario

Si bien los límites para la compra de la moneda estadounidense se aumentaron mucho (en la actualidad, un particular puede adquirir hasta cinco millones de dólares por mes), la Justicia sigue usando, como alternativa, la posibilidad de pesificar las deudas.

En mayo de este año, los integrantes de la Sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil consideraron procedente el depósito en pesos de una deuda que había sido tomada en dólares. El monto equivalía a la cantidad de la moneda de Estados Unidos que podía comprarse en el momento que se realizó la transacción.

Los jueces explicaron que la Cámara ya había admitido este tipo de pesificaciones cuando estaba impuesto el cepo cambiario, por lo que la facilidad del acceso a la moneda tras el fin de esa medida del Banco Central no modificaba en absoluto el criterio adoptado. En la actualidad, demandados y demandantes pueden acceder al mercado con menores restricciones.

La Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Dolores también llevó a cabo una acción similar, al autorizar una conversión de la deuda con la “pesificación asimétrica”: este es un tipo de conversión en el que se aplica un coeficiente para equiparar las deudas en dólares que dejó la salida del corralito. La idea era que los acreedores no perdieran el valor de la moneda estadounidense.