El día del respeto y reencuentro de todos los pueblos

Foto de archivo: Raúl Ferrari (Télam)

Cada 9 de agosto, la comunidad internacional celebra el Día de los Pueblos Indígenas del Mundo. Se trata de una fecha establecida para sensibilizar sobre las culturas de los pueblos indígenas y la gran diversidad que éstas representan.

Se conmemora el Día de los pueblos originarios en reconocimiento de la primera reunión del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Poblaciones Indígenas que tuvo lugar en Ginebra en 1982.

Según ese organismo multinacional, los pueblos indígenas representan una gran diversidad: más de 5 mil grupos distintos en unos 90 países y hablan más de 7 mil lenguas.

Los pueblos originarios son más del 5 por ciento de la población mundial, unos 370 millones de personas.

El 13 de septiembre de 2007, la Asamblea General aprobó la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. Un punto de referencia en cuanto a la cooperación y la solidaridad entre los pueblos indígenas y los Estados Miembros de la ONU.

En la Declaración se establece un marco universal de normas mínimas para la supervivencia, la dignidad y el bienestar de los pueblos indígenas y también se profundiza en los instrumentos de derechos humanos existentes.

Acuerdos para la diversidad

En Argentina, con la reforma constitucional de 1994 se incluyó el reconocimiento de “la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos” en el artículo 75 inciso 17.

Asimismo, la carta magna asegura la participación de los pueblos indígenas “en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afectan”, a lo que se suma que el país adhirió al Convenio 169 de la Organización Mundial del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales, uno de los más avanzados acuerdos multilaterales que, entre otras facultades, expresamente reconoce el mecanismo de consulta previa ante decisiones que los afecten.

“Los pueblos indígenas han heredado y practican culturas y formas únicas de relacionarse con la gente y el medio ambiente. Retienen, además, rasgos sociales, culturales, económicos y políticos que son distintos de los predominantes en las sociedades en las que viven”, ponderan desde la ONU.

Y recalcan: “Pese a sus diferencias culturales, los pueblos indígenas de todo el mundo comparten problemas comunes a la hora de proteger sus derechos como pueblos diferentes”.