El valor del Respeto a la Diversidad Cultural Americana

El Día del Respeto a la Diversidad Cultural Americana es una jornada que “reconoce el valor identitario y pluriétnico que atraviesa a nuestra Nación”, según el Inadi. En la comunidad Chuschagasta, de Tucumán, esperan juicio a siete años de la muerte de un referente.

En 1917 un decreto del presidente de la Nación, Hipólito Yrigoyen, estableció el 12 de octubre como el Día de la Raza. A pesar de diversos reclamos, ese nombre “conmemorativo” que representa el racismo y la discriminación hacia los pueblos originarios estuvo durante más de 90 años como un rotulo naturalizado.

En 2010 se cambió la denominación y el 12 de octubre pasó a ser el ‘Día del Respeto a la Diversidad Cultural Americana’, jornada de reflexión y diálogo intercultural. Según el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) este día “reconoce el valor identitario y pluriétnico que atraviesa a nuestra Nación desde su conformación histórica como Estado”.

A su vez, destaca que la diversidad cultural es “un valor que deber ser celebrado, porque resguarda en última instancia la esencia humana misma, que es la diferencia y el cambio sobre el que se erigen los derechos humanos para todas las personas”.

“Podemos y tenemos el derecho a vivir en esta tierra todos juntos en paz y armonía. Tenemos que poder intercambiar culturas y saberes para que podamos decir que hemos logrado la diversidad cultural”, dice Isabel Araujo, miembra de la comunidad mapuche-tehuelche Cacique Pincén, de la ciudad bonaerense de Trenque Lauquen.

Para muchos de los pueblos, no hay nada que festejar: Quinientos veinticuatro años son los que pasaron de lo que establecen como el comienzo de la invasión occidental en América, o Abya Yala, como lo denominaba el pueblo Kuna, nombre que con el tiempo muchos de los pueblos originarios usan simbólicamente para referirse al continente.

En lucha por la tierra

Javier Chocobar estaba defendiendo el territorio de la comunidad Chuschagasta, en la provincia de Tucumán, el 12 de octubre de 2009. El empresario Darío Amin, que se adjudicaba ser el dueño de esos territorios, llegó junto con dos hombres (expolicías) y los amenazó.

Los integrantes de la comunidad se acercaron para pedirles que se fueran, pero comenzaron las agresiones. Hubo cuatro heridos de bala, entre ellos un niño, y Javier, de 68 años, el cacique de la comunidad. Fue asesinado ese día y desde entonces, hace siete años, la comunidad pide que se ponga fecha al juicio.

Leyes nacionales y tratados internacionales reconocen la existencia previa de las comunidades, sus derechos a la consulta previa, libre e informada y el respeto por la diversidad cultural. Auodolio Chocobar, hijo de Javier, recordó en ese sentido que “los pueblos originarios siempre han existido, siguen existiendo y seguirán existiendo miles y miles de años más. Pedimos que nos valoren un poco más y que nos den más importancia”.