Se prorrogó el programa de desarme hasta fin de 2017

El Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas, creado hace nueve años, fue prorrogado hasta diciembre de 2017. El plan estaba suspendido, ya que el Congreso olvidó el año pasado renovar su vigencia.

La decisión se enmarca en otras como al creación de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), ente descentralizado que, en el ámbito del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, cuenta con la capacidad de gestionar la política pública en materia de armas.

Desde 2007 el plan permitió el desguace de 175.000 armas, mediante la entrega voluntaria, incentivada con el pago de entre 500 y 2000 pesos.

El decreto 1122 que prorroga la vigencia del programa lleva las firmas de Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Justicia, Germán Garavano.

En tanto, desde octubre de 2015 cuando se aprobó la Ley 27.192 que creó la la ANMaC, se logró hasta el presente sacar definitivamente de circulación 24.848 armas, a través de un procedimiento de destrucción que garantiza que el armamento no pueda ser reutilizado.

Esa destrucción tuvo lugar a mediados de agosto último en una planta siderúrgica de Campana, y tuvo como eje un lote de armas provenientes de depósitos judiciales de Buenos Aires, Mendoza y Santa Fe.

El método comprende dos etapas: en primer lugar se procede a la trituración de las piezas, que luego son fundidas mediante la utilización de un horno de alta temperatura. Este sistema es reconocido por su conveniencia ambiental y también porque es el único que asegura la eliminación del 100% del material.

En los puestos de recepción las armas entregadas son inmediatamente inutilizadas con una prensa hidráulica, y luego quedan en custodia y depósito hasta su destrucción definitiva.

El objetivo del plan es disminuir el uso y la proliferación de las armas, y reducir los accidentes, hechos de violencia y delitos que pueden ocasionar en manos civiles.

 

La iniciativa impulsa también tareas de sensibilización acerca de los riesgos que implica contar con un arma, y la promoción de una cultura acerca de la conveniencia de no tenerlas ni usarlas.

Prevención y control

En torno a la prevención de la violencia armada se cumple con actividades de capacitación y sensibilización acerca de los riesgos que implican las armas de fuego para la sociedad civil, y la promoción de políticas de no violencia y resolución pacífica de los conflictos.

En ambos casos la idea central es generar conciencia sobre los peligros que encierra la proliferación de armas entre los ciudadanos y la importancia que tiene el desarme voluntario para prevenir lesiones, accidentes y hechos de violencia.

Para un eficiente control y resguardo de las armas incautadas en los procesos judiciales, secuestradas por las fuerzas de seguridad y las provenientes del Programa Nacional de Entrega Voluntaria, la Agencia cuenta con el Banco Nacional de Materiales Controlados (BANMAC), ubicado en el partido de General San Martín.

Es el depósito de armas, municiones y pirotecnia más grande del país. Tiene capacidad para albergar más de 150.000 armas, municiones, chalecos antibalas y otros materiales controlados por la Ley de Armas y Explosivos. Cuenta con un espacio cubierto de aproximadamente 2.000 metros cuadrados y un área para la destrucción directa e inmediata de las armas.

El BANMAC está protegido por un sistema de monitoreo interno y externo permanente, sensores de movimiento, ingresos biométricos en todos sus accesos, garitas y puertas blindadas, oficina de monitoreo antipánico y guardia de seguridad permanente las 24 horas.

Esa dependencia constituye una efectiva solución para el problema de la justicia respecto de la guarda de las armas, con un aporte sustancial en materia de infraestructura edilicia y sistemas de seguridad centralizados. Además, con la inmediata destrucción que allí se efectúa, permite evitar el desvío de armas al circuito ilegal y al delito.