El nuevo derecho a ‘desconectarse’ del trabajo

La nueva ley vigente en Francia es una adaptación necesaria en el mundo laboral dadas las nuevas tecnologías: Ampara a los empleados que no deseen responder requeriemientos de jefes tras su jornada laboral.

La explosión de los celulares smartphones en el mundo globalizado influye en la vida de las personas en todos sus ámbitos. En lo laboral, en Europa, en medio de una reforma laboral, los legisladores incluyeron en el proyecto de ley aprobado el novedoso “derecho a desconectarse”. ¿Por qué lo implementan?

Stephanie Bridger
Computadora portátil. Manos en teclado. Tecnología. Laptop.

En el país galo, el 12 por ciento de trabajadores activos sufre de agotamiento laboral, conocido como síndrome de burnout, y muy cerca, en España, afecta al 15 por ciento de la población trabajadora. Según la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés, es un “trastorno emocional vinculado con el ámbito laboral” en la cual una persona con este síndrome sufre “síntomas típicos como la queja, manifestaciones de frustración, angustia desbordante, ansiedad, sensación de derrota y desgaste emocional”.

La iniciativa del país europeo, que se empezó a aplicar en enero de este año, reconoce el beneficio que tienen los empleados al no estar “obligados” a utilizar sus celulares ni el correo electrónico fuera del horario laboral.

En la normativa se contempla que los trabajadores de las empresas con más de 50 personas deberán llegar a un acuerdo con la compañía para limitar el uso de la tecnología relacionada con el trabajo fuera de la oficina. Sea la utilización de aplicaciones de mensajería instantánea, mails, llamadas u otros tipos de obligaciones.

El legislador francés Benoit Hamon dio una definición acorde a la medida aprobada: “Los empleados dejan físicamente la oficina, pero no dejan su puesto de trabajo. Permanecen unidos por una especie de correa electrónica, como un perro”.

Con la modificación del Código de Trabajo francés, la ley insta a la “negociación” y al “pragmatismo” de los sindicatos y de las empresas para “garantizar el derecho a desconexión”. Ambas partes deberán consensuar “desconectarse” del trabajo cuando están en sus hogares.

Aunque la medida aprobada en mayo de 2016 no prevé sanciones en caso de incumplimiento, hay firmas que ya iniciaron este camino hace unos años. Una automotriz multinacional desde 2011 les impuso a sus empleados un bloqueo al acceso a su correo electrónico en su celular entre las 18 y las 7 de la mañana.

En Francia, una telefónica llegó a un “particular” acuerdo con sus trabajadores. Establecieron un tiempo en el cual “no se utiliza el correo electrónico”. Medios locales entienden que la medida se enmarca  en ayudar a potenciar el impacto de las nuevas tecnologías y a extender la protección social a trabajadores autónomos, por cuenta propia y temporales.

Ante el “nuevo derecho”, algunos especialistas locales explicaron que se recomienda que se evite utilizar la función “responder a todos” en los mails grupales. O establecer horarios en los cuáles los trabajadores “no estén obligados” a responder mensajes o correos. Algunas empresas establecieron, por ejemplo, que entre las 21 y las 7 o de entre las 19 y las 7 está prohibido realizar “trabajo en casa” que deben ser para “desconectarse” o descansar.

Pese a que no hay ninguna iniciativa legislativa en este sentido, dos consultoras relevaron “el burnout” en los empleados argentinos. Estimaron que seis de cada diez argentinos realiza tareas relacionadas con su empleo fuera del horario laboral y recibe e-mails o llamadas telefónicas.

Muchas veces, dejar sin responder el llamado de un miembro jerárquico se sienten como una falta, abonado por la aspiración generalizada de los responsables de área que buscan de los empleadores la disponibilidad máxima.