Declaró el ex presidente de la DAIA

Rubén Beraja negó haber consentido el pago a Telleldín durante la investigación del ex juez Galeano y responsabilizó a una asociación de familiares de las víctimas por las acusaciones que pesan hoy en su contra. El lunes será el turno del abogado Víctor Stinfale.

El juicio que investiga las presuntas irregularidades en la causa por el atentado a la AMIA continuó, como cada jueves, en los tribunales federales de Comodoro Py con la ampliación de la declaración indagatoria de uno de sus imputados.

Rubén Beraja, el ex presidente de la DAIA, ocupó con su exposición casi toda la jornada, tal como lo hizo en otras oportunidades del debate oral y público ante el Tribunal Oral Federal 2.

El dirigente de la comunidad judía está acusado de consentir el pago ilegal realizado con fondos reservados de inteligencia a Carlos Telleldín (último tenedor conocido de la camioneta que explotó en la AMIA) para que declarara contra los policías bonaerenses.

En su defensa negó haber sabido acerca de la operación y centró sus argumentos en un libro que publicó en 1997 la DAIA en el que se denuncian irregularidades y corrupción en la investigación.

Durante gran parte de su discurso, leyó varios párrafos de esa publicación. Negó la acusación de haber mantenido algún tipo de amistad con el entonces presidente Carlos Menem o que la DAIA haya recibido un trato diferencial por parte del juez a cargo del proceso, el destituido Juan José Galeano, como lo denuncian los familiares de las víctimas.

Además, expresó fuertes críticas contra los familiares nucleados en la organización Memoria Activa, al sostener que la denuncia que éstos hicieron en 1999 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por el atentado está basada íntegramente en la publicación de 144 páginas, que dos años antes presentaron las autoridades de la DAIA y la AMIA. Según sus palabras, se trata de una “coincidencia llamativa”.

Y sumó contra sus querellantes que tienen un “sentimiento de hostilidad” hacia su persona y crearon una imputación basada en una “construcción falsa” y contraria a “los esfuerzos que hizo la DAIA para conocer la verdad”.

En el medio, el imputado pidió reproducir un video en el que se lo ve junto a una familiar y a dos periodistas en un programa de televisión de 1997. Tanto la fiscalía como las querellas incluida la del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, rechazó dicha reproducción ya que se trataría de fragmentos sacadas de contexto en vez del material completo. Los jueces permitieron pasar los recortes como fueron propuestos.

Finalmente, a modo de balance de los testigos y documentos que se presentaron a lo largo de dos años de juicio, Beraja dijo no advertir “que haya habido ninguna prueba seria” en su contra.

Víctor Stinfale, quien en su momento defendió al doblador de autos imputado por el atentado, expondrá en indagatoria la próxima semana, según anunció el Tribunal.