Declaró el dueño del taller que arregló la camioneta

Con dificultades médicas, la testimonial requirió un receso antes de realizarse. El testigo describió “maltratos” durante su detención, ordenada por Galeano. También declaró un ex agente de inteligencia de forma reservada.

El juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA, que se lleva a cabo ante el Tribunal Oral Federal 2, tuvo hoy una nueva audiencia en la que declararon como testigos un ex agente de Inteligencia y un mecánico relacionado a la Trafic que habría explotado en la mutual judía el 18 de julio de 1994.

El testimonio de Ariel Nitzcaner, dueño del taller mecánico donde antes del atentado Carlos Telleldín llevaba muchos de los vehículos con los que trabajaba, fue demorado porque sufrió un ataque de pánico previo a ingresar a la sala de audiencias.

Luego de un cuarto intermedio y tras haber sido revisado por un médico, Nitzcaner estuvo en condiciones de prestar declaración. Aunque con cierta dificultad, relató durante una hora acerca de su relación con la familia Telleldín y su vinculación con el atentado.

Primero contó que en el mes de julio de 1994, el reducidor le llevó a su taller una camioneta Trafic blanca para que arreglara y que, tiempo después, cuando se supo que un vehículo similar fue el que explotó en el atentado, Telleldín, “irónicamente dijo: ¿no habrá sido la que vendimos nosotros?”.

“Me llevó por delante”

Nitzcaner, al igual que otros allegados a Telleldín, fue detenido en el marco de la causa e imputado por, según contó, “homicidio, presiones y daños en masa”.

Pasó primero por la comisaría de San Martín y luego estuvo en los calabozos del POC (Departamento de Protección al Orden Constitucional). “En la comisaría me interrogaron con la manera antigua, con una bolsa en la cabeza y maltratos”, agregó.

Si bien tuvo dificultad para recordar mucho de lo que le preguntaban, llegó a decir que tuvo una buena relación con los entonces fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia “porque quería colaborar con la causa”, y que éstos fueron en una oportunidad a su casa a tomarle declaración.

Sobre el ex juez Juan José Galeano expresó: “sólo lo vi cuando me liberaron. Me miró con mucha cara de odio porque no quería que me excarcelaran y me llevó por delante cuando salió de su oficina”.

Por disposición del Tribunal, el segundo testigo, al ser ex agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado, declaró sin la presencia de público general. Es por esto que el relato no puede ser publicado ni difundido.