Cumplió un año la iniciativa que facilitó el registro autoral en el sur

Direccción Nacional de Derecho de Autor

Se trata de una receptoría de la Dirección Nacional de Derecho de Autor que funciona en Neuquén. Los trámites se realizan casi completamente en formato electrónico pero cuenta con personal especializado que asiste a los consultantes. Se espera abrir más bocas así en otras provincias.

En la transición hacia la despapelización del máximo número de trámites posibles, el Estado argentino promueve la descentralización de sus bocas de recepción de expedientes. El registro de una obra protegida por el derecho de autor no se sale de esa tendencia, por el contrario, se inserta cada vez más. Así, en 2017 la Dirección Nacional de Derechos de Autor (DNDA) acompañó la creación de una receptoría especializada en la ciudad de Neuquén, en la provincia homónima, que ya lleva un año en funcionamiento.

Hasta febrero último, cuando se cumplió un año de la puesta en funcionamiento de la boca patagónica, cerca de 350 expedientes de registro se tramitaron desde esa boca, que no se limita a recibir las obras sólo de esa provincia patagónica sino que responde dudas a todos los autores de la zona del Alto Valle de Río Negro que van a formalizar la existencia de su creación ante la DNDA. De aquella cifra, casi la totalidad son obras inéditas, es decir, que nunca antes fueron publicadas.

Tanto las autoridades locales como las nacionales coincidieron en que se trata de instalar una cultura registral, una práctica de preservación del acervo cultural local que era más difícil promover cuando el autor se veía obligado a viajar hasta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para llenar formularios y corroborar su condición de legítimo dueño de la obra.

La ley nacional de propiedad intelectual 11.723 reconoce derechos con el fin de proteger física y moralmente una obra; también brinda la posibilidad de usufructuarla económicamente a partir del uso y circulación de los trabajos. En éste marco legal se atendieron una gran cantidad de inquietudes de los autores de la región que no estaban al alcance de poder ser saldadas.

Según el coordinador de la receptoría patagónica, Javier Consoli, “hay muchas personas que nunca antes registraron su obra: cantores que todos acá conocen pero no sabían que podían registrar su obra. Nosotros los ayudamos con todo el proceso pero lo hacen todo ellos mismos”, describió el titular de la Oficina Provincial de Derechos de Autor de Neuquén.

Esa oficina es la primera que se abre con la modalidad de un acuerdo entre un gobierno provincial (concretamente, intervinieron el Ministerio de Deporte, Cultura, Juventud y Gobierno y la Subsecretaría de Cultura) y la DNDA, que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. En la creación también participó la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC), que ofrece la posibilidad de resguardar los derechos de cobro por autoría de la música que se registra.

Cabe destacar que los autores de todo el país cuentan con la posibilidad de recibir asesoramiento sobre cómo registrar su trabajo a través de la red de entidades con las que la DNDA articula. En casi todas las provincias hay una biblioteca, sociedad de autores, entidad deportiva o centro cultural que ofrece la posibilidad. El listado completo puede consultarse aquí.

No son solo piezas musicales las que se registran. El derecho de autor abarca un vasto listado de creaciones: letras de canciones, software, ediciones literarias, producciones periodísticas o audiovisuales, entre otras.

La mano de la tecnología

La puesta en funcionamiento de la plataforma TAD (Trámites A Distancia) permitió a los autores empezar su registración desde una computadora personal y completar casi todo el trámite a distancia. Sólo se requiere una clave fiscal de nivel 2 (que otorga AFIP a cualquier persona habilitada para operar su plataforma), completar un formulario online y realizar el pago electrónico. La única instancia presencial es la final, en la que se presenta la obra en un soporte físico en una sede de la DNDA.

No obstante, algunas receptorías aún trabajan con los formularios en papel y remiten el expediente por correo postal. Se trata de un momento de transición en el que se extiende el sistema electrónico mientras el analógico va perdiendo terreno.

Gustavo Schötz, director Nacional del Derecho de Autor
Gustavo Schötz, director Nacional del Derecho de Autor

En palabras del director Nacional del Derecho de Autor, profesor Gustavo Schötz, “el registro es el primer paso para poder establecer un mecanismo de monetización de las creaciones autorales. Luego, pudiendo demostrar la titularidad, el autor se puede sentar a negociar con el productor o el editor, o bien explotar por sí mismo sus obras. En una sociedad donde los bienes culturales tienen tanta relevancia, y donde las industrias creativas son tan demandantes de nuevos contenidos, los autores deben ser conscientes de que su principal patrimonio es el fruto de su intelecto: las obras”.