Porqué son sólo cinco los miembros de la Corte Suprema

La jura como juez de la Corte de Carlos Rosenkrantz permite tener completa nuevamente la composición del máximo tribunal de Justicia del país con cinco miembros, un número que no fue uniforme a través de la historia.

El tribunal fue quedando corto por el fallecimiento de sus integrantes Enrique Petracchi y Carmen Argibay y las renuncias de Eugenio Zaffaroni, hoy juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y Carlos Fayt. Una modificación en 2006 redujo la cantidad a cinco, pero fueron hasta nueve los que lo integraron.

Desde ayer, el máximo tribunal está compuesto por Ricardo Luis Lorenzetti, presidente; Elena Highton de Nolasco, vicepresidenta; Horacio Rosatti; Juan Carlos Maqueda y Carlos Rosenkrantz.

La composición de la Corte Suprema fue variando durante los años. La Constitución Nacional de 1853 establecía que el Poder Judicial de la Nación sería ejercido por una Corte compuesta por nueve jueces y dos fiscales. Distintas reformas se dieron luego hasta que en 1862 comenzó a funcionar el tribunal. Una reforma en 1860 por ejemplo suprimió la residencia obligatoria en la Capital Federal y le dejó al congreso la potestad de fijar la cantidad de jueces.

En 1862, esa cantidad la determinó la Ley Orgánica de la Justicia Federal y la estableció en cinco miembros y un procurador general. En 1960, la cantidad se elevó a siete pero seis años después, en 1966, se volvió a cinco. Los años pasaron y recién en 1990 la integración se modificó y se elevó a nueve con la Ley 23.774. Esa integración se conocería luego como la “mayoría automática”.

Con la vuelta de la democracia en 1983 el entonces presidente de la Nación, Ricardo Alfonsín, nombró a los jueces con acuerdo del Senado y así José Severo Caballero, Genaro Carrió y Augusto César Belluscio llegaron a la Corte. También fueron nombrados otros dos conocidos que durarían muchos años en su cargo, Carlos Fayt y Enrique Petracchi. En 1985 renunció Carrió y fue designado Antonio Bacqué.

Antes de la reforma constitucional de 1994 los jueces cortesanos eran “vitalicios” en sus cargos por lo que duraban en él hasta que morían, renunciasen o fueran removidos por mal desempeño de sus funciones. Sin embargo, la modificación de la Constitución Nacional estableció una edad máxima para ejercer la magistratura: los 75 años.

De aquella conformación de “mayoría automática” participaron Julio Nazareno, era el emblema y presidente y  fue el primero en retirarse renunciando en pleno juicio político. Guillermo López y Adolfo Vázquez, también renunciaron, y Antonio Boggiano, que enfrentó el juicio y la destitución al igual que su colega Eduardo Moliné O’Connor. Augusto Belluscio, uno de los únicos que había salido indemne, se jubiló en 2005.

Ya en 2006 sería la hasta ahora última modificación a la composición del tribunal más importante del país. La ley 26.183, aprobada en el Congreso de la Nación y promulgada el 15 de diciembre de ese mismo año por el entonces presidente Néstor Kirchner. Un par de años antes había comenzado la renovación de la Corte Suprema. En 2002, durante el gobierno provisorio de Eduardo Duhalde fue nombrado Juan Maqueda.

En 2003 llegarían las caras nuevas al tribunal, y sobre todo, las primeras mujeres en integrarlo en el marco de la democracia, Carmen Argibay y Elena Higthon de Nolasco. Ya una mujer había integrado la Corte pero durante el gobierno de facto de Roberto Levingston. Era Margarita Argúas entre 1970-1973, su designación no siguió los mecanismos constitucionales.

Junto con Argibay y Highton llegaron también Eugenio Raúl Zaffaroni y Ricardo Lorenzetti, actual presidente del Cuerpo. El máximo tribunal con nueva conformación siguió funcionando con siete miembros incluso después de la modificación de 2006. En 2014 se produjeron los fallecimientos de Argibay y Petracchi.

A ellos se sumó la renuncia de Zaffaroni quien al cumplir los 75 años que marca la ley dimitió su cargo también en 2014. Por su parte, a fines de 2015 renunció Fayt de 95 años de edad y luego de 32 años en el tribunal ya que su nombramiento fue anterior a la reforma constitucional que incorporó el límite de 75 años de edad.

La Corte Suprema quedó con tres miembros desde entonces y hasta que este año en que se giraron los pliegos de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, quienes completaron la integración del máximo tribunal encargado de “los conflictos suscitados entre ciudadanos o entre estos y el Estado, la interpretación y sistematización de todo el ordenamiento jurídico y el control de constitucionalidad de las normas y actos estatales”.