Corrientes: incautación y subasta de bienes informáticos

Por falta de espacio en el depósito en el que estaban alojados, los integrantes del Superior Tribunal de Justicia correntino ordenaron la subasta de computadoras y otro tipo de equipos incautados en procesos judiciales.

Desde comienzos del año pasado se reavivó, gracias a una iniciativa del Poder Ejecutivo, la discusión sobre el destino de los bienes incautados en un proceso judicial. Las opciones son múltiples, pero, en general, la mayoría de los abogados, jueces, organizaciones y miembros de la sociedad civil en general opinaron entonces que estos bienes deben ser subastados y los fondos destinados utilizados con fines sociales.

En esta línea de comenzar con acciones tendientes a usar todo lo que se incaute en un proceso de forma efectiva, la Justicia correntina avanzó con una iniciativa: el Superior Tribunal de Justicia (STJ) provincial ordenó la subasta de bienes informáticos que fueron incautados durante un proceso.

La medida fue tomada debido a que el galpón en la que se encuentran todos estos elementos no reúne condiciones mínimas de higiene y seguridad laboral. Al mismo tiempo, los jueces del máximo tribunal correntino buscan organizar mejor el trámite de altas y bajas (entradas y salidas) de estos bienes.

Todos los elementos que serán subastados fueron dados de baja del Registro de Bienes Patrimoniales. De esta forma, el Poder Judicial de Corrientes podrá volver a organizar este registro, pero, sobre todo, obtener una ganancia de bienes que, de otra forma, serían inutilizados y archivados en un depósito, sin ningún destino de utilidad.

¿Cómo funciona el decomiso de bienes a nivel nacional?

En Argentina, desde 2011, y a pedido del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), existe un Registro Nacional de Bienes Secuestrados y Decomisados durante el Proceso Penal (RNSBD). Este organismo se encarga del destino de todos estos elementos, que pueden ser bienes muebles e inmuebles, dinero, armas, computadoras, etcétera.

Estos bienes son los que, por una orden judicial, ya no pertenecen más a sus antiguos dueños. Es la diferencia entre un bien decomisado y un bien “secuestrado”, que es una medida transitoria mientras se lleva a cabo el proceso Penal.

En la actualidad, los fondos provenientes de la subasta de este tipo de bienes se depositan en una cuenta del Poder Judicial y, oportunamente, se emite un cheque a favor de quien corresponda; puede suceder que, en el marco del proceso, se ordene una restitución, y si el decomiso es definitivo el monto se gira al Banco Central de la República Argentina (BCRA).