COPLA: una herramienta para combatir el crimen transnacional

Se presentó el proyecto para crear una Corte Penal Latinoamericana. Intervendría cuando la Justicia de cada país tuviera problemas para llevar adelante un proceso contra una organización criminal.

Los carteles, maras, organizaciones terroristas y grupos que dan un marco de organización a delitos como el tráfico de drogas, trata de personas, el lavado de activos e, inclusive, el cibercrimen, se encuentran en un alto grado de desarrollo, cuentan con recursos y se mueven en redes internacionales. Los Estados tienen dificultades para  combatir estas problemáticas. Por eso, la importancia de crear la Corte Penal Latinoamericana y del Caribe contra el Crimen Transnacional Organizado (COPLA).

La semana pasada, en la Facultad de Derecho de la UBA se presentaron los lineamientos del estatuto que daría origen a este tribunal. La iniciativa es impulsada desde la ONG Democracia Global, y ya cuenta con el apoyo de importantes personalidades, como el escritor peruano Mario Vargas Llosa, su colega y filósofo Fernando Savater, el sociólogo inglés Anthony Giddens y, a nivel nacional Ricardo Gil Lavedra, Graciela Fernández Meijide y el fiscal Ricardo Sáenz, entre otros. Además, esta iniciativa, obtuvo la declaración de interés legislativo del Congreso de la Nación y del Parlamento del MERCOSUR.

“La COPLA actUaría subsidiariamente para los casos en los que la Justicia local de un Estado parte no actúe, debido a la complejidad de investigación que conllevan los delitos de carácter transnacional”, explicó Sebastián Garat, asesor de la Subsecretaría de Política Criminal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

Garat explicó que todavía no están definidos los criterios finales para que esta Corte intervenga, pero que, en función de las características y urgencia que represente la resolución del caso, podría intervenir complementariamente en el juzgamiento de las cúpulas o jefes de banda criminales exclusivamente.

Qué funciones tendrá

Para que este proyecto se concrete, explicó Garat, se debe llevar a cabo una convención internacional que reúna a los países latinoamericanos y del Caribe a fin de que adhieran a aplicar este instrumento. Es decir, la COPLA podrá actuar con los países que formen parte de este acuerdo futuro.

El funcionario hizo una salvedad: la competencia en relación con la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Este órgano se encarga del juzgamiento de  los Estados por violaciones a los derechos humanos; la COPLA  juzgaría a particulares –las personas- que encabecen organizaciones criminales.

Una de las funciones de la COPLA sería la de “perseguir internacionalmente a los elementos de mayor rango de los grupos delictivos, habitualmente impunes y protegidos por redes de complicidad judicial y política nacionales”. también confiscar los bienes de esas organizaciones criminales, para poder disminuir su poder económico.

La COPLA contará con una Agencia Regional de Lucha contra el Crimen Organizado, que se encargará de “monitorear la situación en la región; promover la mejora de las legislaciones penales nacionales; favorecer la cooperación judicial y policial entre los países miembro; ofrecer protección a los testigos de crímenes y a los miles de voluntarios de organizaciones que combaten la criminalidad organizada y sus consecuencias”.