Acuerdo para llevar el rugby a las cárceles fueguinas

El secretario de Justicia, Santiago Otamendi, firmó un convenio con la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, con el objetivo de llevar la práctica del rugby y la transmisión de sus valores dentro de las unidades penitenciarias de la provincia.

Esta propuesta surge a partir de la experiencia de Espartanos Rugby Club en la Unidad de San Martín. La iniciativa, que promueve la reinserción social de las personas privadas de su libertad, está a cargo del entrenador Eduardo ‘Coco’ Oderigo y  con el apoyo del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, se logró consolidar y promover en las distintas cárceles del país.

El secretario de Justicia aseguró que “a través de la práctica del rugby notamos una reducción de los niveles de violencia de los internos canalizada a través del juego. Inconscientemente empieza a permear en ellos los valores del deporte, el compañerismo, el sacrificio, el respeto al prójimo y a las reglas, la disciplina y la autoconfianza, herramientas indispensables cuando recuperan la libertad” destacó.

Cabe señalar que en junio último el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, el presidente de la Unión Argentina de Rugby (UAR), Carlos Araujo, y su secretario, Fernando Rizzi, firmaron un convenio marco de cooperación con el fin de generar actividades que mejoren la calidad de detención de los internos penitenciarios y su futura readaptación social.

Otamendi también subrayó la importancia de llevar esta propuesta a los detenidos en unidades penitenciarias: “Conocía el Programa y a Eduardo Oderigo y luego de asumir en el Ministerio nos pusimos a su disposición, en el marco de nuestro Programa de Resocialización porque entendíamos la importante contribución del proyecto y nuestra responsabilidad en materia de reinserción social de las personas privadas de su libertad” resaltó el funcionario.

Finalmente, la gobernadora Bertone felicitó a Oderigo por “animarse desde lo personal a llevar adelante esta iniciativa” y agradeció a todos los voluntarios de los clubes y a la Unión de Rugby de Tierra del Fuego, una institución “muy solidaria”.