La fiscalía cargó más acusaciones contra Galeano

El Ministerio Público Fiscal sigue alegando contra el accionar del ex juez. Esta vez, le apuntó el tratamiento de la investigación sobre el entorno de Carlos Menem. Creen probado que Galeano desvió las pesquisas que implicaban a Kanoore Edul, amigo del ex presidente.


atentado a la AMIA

El Ministerio Público Fiscal sigue alegando contra el accionar del ex juez. Esta vez, le apuntó el tratamiento de la investigación sobre el entorno de Carlos Menem. Creen probado que Galeano desvió las pesquisas que implicaban a Kanoore Edul, amigo del ex presidente.

En una nueva audiencia del juicio por irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA, la fiscalía continuó con su alegato en relación al desvío de una de las pistas más importantes de la causa, la que vincula a un amigo de la familia Menem con el ataque terrorista.

En torno a esta línea investigativa, los fiscales dieron por probado que el ex juez Juan José Galeano, los jefes de Inteligencia, Hugo Anzorreguy y Juan Anchezar, y el ex comisario Carlos Castañeda accionaron para encubrir esa pista, mientras que pidieron se absuelva al comisario Jorge Palacios.

El debate duró todo el día y se llevó a cabo excepcionalmente en la sala A de los tribunales federales. Además, tal como lo ordenó el Tribunal Oral Federal 2 contó con la presencia del ex presidente Carlos Menem, junto al resto de los imputados.

Por la mañana, el representante del Ministerio Público Fiscal Miguel Yivoff realizó un resumen cronológico de los diversos elementos que, apenas cometido el atentado, surgieron en torno a la hipótesis más plausible que manejaba el juzgado de Galeano en 1994 y que inexplicablemente se abandonó con rapidez.

Señaló primero la presencia de dos volquetes de una empresa con acceso a explosivos, que fueron colocados el día del estallido, uno en la AMIA y otro en la calle Constitución, donde vivía y tenía su comercio Alberto Jacinto Kanoore Edul, amigo del entonces presidente Menem.

También dijo que, tras encontrarse entre los escombros el motor de la Trafic de Carlos Telleldín, se determinó que Kanoore Edul había realizado una llamada al vendedor de autos días antes del atentado.

A su vez, indicó que la vieja Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) aportó pruebas que mostraban al diplomático iraní Mohsen Rabbani, sospechado por el atentado, buscando camionetas Trafic en mayo del 94 y que su teléfono y domicilio aparecieron en la agenda de Kanoore Edul.

Todos estos elementos, dijo el fiscal, demuestran que la llamada pista siria era “una de las hipótesis más serias de la causa” y que, sin embargo, “el exjuez interrumpió y demoró la investigación”, pidiendo la baja de las intervenciones telefónicas por falta de “valor informativo” y desestimando las transcripciones que probaban las relaciones de Kanoore Edul con Menem.

Además, explicó, recién en 1995 se dejó constancia en la causa de nuevos datos al respecto sin mayor profundización y solo un año después se abrió el legajo correspondiente a la línea investigativa, cuando era habitual la apertura de los mismos de inmediato con cada nueva información.

En la declaración indagatoria en este juicio, Galeano se defendió de la imputación alegando falta de recursos para investigar. Sin embargo, según la fiscalía, ello no explica por qué en el período en el que no se investigó a Kanoore Edul sí se abrieron otros legajos y se ordenaron medidas de prueba: “Si no tenía recursos, ¿cómo se explica que en ese tiempo haya decidido investigar todos los llamados anónimos, la denuncia de un taxista que sospechó de pasajeros por ser extranjeros, a una revista por artículos antisemitas y hasta se hayan puesto cámaras en un hotel donde se encontraban iraníes a los ojos del dueño sospechosos?”

En este sentido, los integrantes de la Unidad Fiscal dieron por probado que Galeano tuvo una “conducta dolosa” para tapar las pruebas que relacionaban a primera vista a Kanoore Edul con el atentado y que demostraban que éste había pedido ayuda en la Casa Rosada: “Hubo una posición complaciente del exjuez con los poderes de turno”.

Por otra parte, la fiscalía buscó acreditar que el ex titular de la SIDE, Hugo Anzorreguy, y su subsecretario, Juan Anchezar, tuvieron conductas delictivas en torno a encubrir y desviar la pista que involucraba a Kanoore Edul.

“Resulta impensado que Anzorreguy y Anchezar no manejaran información de la causa”, sostuvo Yivoff y agregó que además el ex subsecretario de Inteligencia fue quien aportó la información sobre Rabbani y hasta se reunió con él, lo que contradice la declaración indagatoria que prestó a comienzos de este debate oral y público.

Además, ambos cometieron -siempre en opinión de los fiscales- el delito de falsedad ideológica por haber puesto a conciencia información no fidedigna en los documentos públicos de la causa con el fin de encubrir.

Por ese delito también está acusado el ex jefe del Departamento de Protección al Orden Constitucional, Carlos Castañeda pero la fiscalía consideró que los informes irregulares sobre Kanoore Edul que el imputado elaboró, no tuvieron un fin encubridor sino mera incapacidad y falta de profesionalismo. Por el contrario, sí consideraron acreditada su participación en el encubrimiento por haber sido responsable del extravío de casetes con escuchas relevantes sobre el amigo de Menem.

Por último, se pidió la absolución del ex comisario de la Policía Federal Jorge Palacios tanto para el delito de abuso de autoridad como para su participación necesaria en el encubrimiento.

Palacios participó junto a Castañeda de los allanamientos ordenados por Galeano a los domicilios de Kanoore Edul, operativo en el que se realizaron llamados desde su celular para alertar a los sospechosos acerca de que serían allanados.

Sin embargo, los fiscales dieron por probado que Palacios no se encontraba en el lugar y que, de todas maneras, el aviso previo al procedimiento también resulta un producto de la ineficiencia policial.

La próxima semana se espera que la fiscalía concluya su alegato y pida las penas que considere para los trece imputados del juicio.