Un inédito fallo en un caso de violencia de género

En Chubut, un hombre protagonizó reiterados sucesos de violencia de género contra su mujer. Un juez dispuso una prohibición de acercamiento de 1 kilómetro, pero le advirtió que si existía una nueva amenaza, lo “deportaría” a 200 kilómetros de Rawson.



En Chubut, un hombre protagonizó reiterados sucesos de violencia de género contra su mujer. Un juez dispuso una prohibición de acercamiento de 1 kilómetro, pero le advirtió que si existía una nueva amenaza, lo “deportaría” a 200 kilómetros de Rawson.

Una sentencia de un tribunal chubutense advirtió a una persona que sería “deportada” de la provincia en el marco de una causa por violencia de género. El fin del magistrado, según la resolución, es “concretar la efectividad de la protección de la víctima”.

La situación se remonta a situaciones de violencia que vivió la mujer. Según detalla el fallo, la primera restricción de acercamiento de “Q” a “L” se produjo tras la amenaza del hombre con quemar la vivienda: “Voy a prender fuego todo”, le dijo, y agarró una botella de alcohol y ubicó maderas en frente de la puerta de la casa en Rawson, provincia de Chubut.

El juez Martín Alesi, titular del Juzgado de Primera Instancia de Familia de la Circunscripción Judicial de Rawson, tomó la decisión de imponer una medida cautelar: “la exclusión del agresor y la prohibición de acercamiento a la vivienda, a la denunciante y a sus hijos”.

También decidió ampliar la prohibición de acercamiento ya decretada a una distancia no menor de 1 kilómetro de la vivienda y apercibir al hombre de que en caso de un nuevo incumplimiento, “se incrementará automáticamente el perímetro a más de 200 kilómetros de Rawson en carácter de medida cautelar”.

A los pocos meses, hubo un nuevo hecho de violencia. La mujer tuvo que acudir nuevamente a la Comisaría de la Mujer local. Declaró que su marido ingresó al domicilio, le dio una trompada en la boca luego de una discusión e intentó agredir físicamente a su madre.

La mujer aseguró tener miedo porque su ex pareja “es capaz de hacerme algo, no se mide en sus reacciones, no le importa nada, ni su madre”, según declaró en la justicia.

Garantizar la vida

Al anterior hecho de violencia de género, se sumó otro. Por eso el juez Alesi dictó una sentencia novedosa: en función de la “desobediencia y la escalada de violencia de Q”, consideró que “debe modificarse el perímetro de acercamiento, ampliándolo a 1 kilómetro de la vivienda, a fin de garantizar la vida y la integridad psicofísica” de la mujer.

El juez citó a la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer. Allí se expresa el deber del Estado de adoptar “medidas jurídicas para conminar” al agresor de abstenerse “de hostigar, intimidar, amenazar, dañar o poner en peligro la vida de la mujer”.

“En caso de un nuevo incumplimiento, se incrementará automáticamente el radio a más de 200 kilómetros de Rawson en carácter de medida cautelar, y ordenar sin más trámite a la policía su arresto inmediato y traslado urgente a la zona limítrofe con Río Negro, para dejarlo en libertad en el puesto caminero de Gendarmería”, decretó el juez en su sentencia.

Por último, el juez expresó que el apercibimiento de “deportación”, por plazo determinado, “tiene por objeto concretar la efectividad de la protección de la víctima”, que tiene el “riesgo cierto de sufrir un nuevo episodio de violencia grave, con efectos irreparables.  Así, dispuso “la sanción de cinco días de arresto”.

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