El Consejo de la Magistratura porteño certificará calidad

El organismo firmó un convenio con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos para promover mejoras en sus procesos, a través de la aplicación de las normas ISO 9001.

La gestión de calidad sigue ocupando espacios en el ámbito de la Justicia. Esta vez, es el turno del Consejo de la Magistratura de la ciudad de Buenos Aires, que acaba de firmar un convenio con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación para promover mejoras en la actividad de organizaciones públicas y privadas, a través de la aplicación de normas elaboradas por la Organización Internacional para la Normalización (ISO).

De la firma, en la sede del Ministerio, participaron la presidenta del Consejo de la Magistratura porteño, Marcela Basterra, su vicepresidente, Alejandro Fernández, el ministro de Justicia Germán Garavano y el secretario de Justicia, Santiago Otamendi.

El acuerdo apunta a la asistencia técnica al Consejo de la Magistratura de la Ciudad en los procesos de certificación de calidad de las oficinas administrativas y judiciales. También va a ser aplicado en las mismas iniciativas a establecerse por los Juzgados de Primera Instancia y las Cámaras de Apelaciones de la órbita porteña.  Así se intentará simplificar los trámites, reducir cargas de trabajo y la redistribuir actividades, en términos de mejora continua.

Basterra destacó los objetivos del convenio: “Poder implementar este tipo de procesos de certificación de calidad en la Justicia Porteña nos permite continuar trabajando en la mejora continua para la prestación del servicio de justicia local”.

Y agregó que “este proceso contribuye a continuar trabajando en la mejora del servicio judicial para los vecinos de la ciudad. Como organismo, nuestra prioridad es garantizar el acceso a la justicia. Y con estas herramientas, conoceremos aquello en lo que se debe continuar trabajando para alcanzar nuestro objetivo de una manera más eficaz”.

En sus considerandos, el texto del acuerdo sostiene que la gestión de calidad aplicada es “sinónimo de compromiso para lograr resultados relevantes y contribuir a la solución de problemas en forma eficiente y eficaz”, y entiende que las buenas prácticas aplicadas en forma sostenida y sistemática “se convierten en una herramienta de mejora continua de la actividad”.

Ambas partes se propusieron “aplicar procesos graduales y progresivos de control de calidad en un sistema de funcionamiento que trascenderá las certificaciones parciales, en el entendimiento de que la sostenida adopción de normas de calidad en la gestión, permite detectar a tiempo oportunidades de mejora y poner a disposición de la organización de las acciones correctivas”.