Confirman el fallo del primer juicio por jurado de Quilmes

El Tribunal de Casación bonaerense, la última instancia de apelación en materia penal de la provincia, ratificó la condena del jurado popular en el primero de estos debates orales que se realizaron en el municipio del sur del conurbano.

Desde la fecha del crimen hasta esta resolución definitiva pasó solamente un año y diez meses.

En octubre del año pasado, la Justicia quilmeña vivió un hecho sumamente importante en torno a la relación entre la ciudadanía y el Poder Judicial: el primer veredicto de parte de un jurado popular en el municipio, donde además se declaró la culpabilidad del acusado. Se trató, al mismo tiempo, de uno de los primeros de estos procesos llevados a cabo a nivel provincial en Buenos Aires.

El caso tiene una sentencia definitiva ya que el Tribunal de Casación bonaerense, el máximo tribunal del fuero penal provincial se pronunció al respecto, confirmando la decisión del tribunal integrado por ciudadanos. Esto marca un importante avance en torno a la velocidad procesal: desde que sucedió el crimen que motivó el juicio, en octubre de 2014, hasta este pronunciamiento, pasó un año y once meses.

Esto es importante tanto para los familiares de la víctima (un cuidacioches asesinado en el marco de una discusión) como para el culpable, cuyo caso fue tratado de forma rápida. No tuvieron que pasar muchos años para que su situación procesal se resolviera: esta sentencia, aunque recurrible, es definitiva.

Pero el fallo, además, ratifica la dirección asumida en torno a la puesta en funcionamiento de este sistema: revisa punto por punto las atribuciones del jurado, la “soberanía” de las personas que lo componen para determinar los hechos, entre otras cosas.

La resolución de este caso en un plazo tan corto hace que se cumplan diversos tratados internacionales a los que nuestro país adhiere. Estos pactos son de orden constitucional, al igual que la institución del juicio por jurados.

El sistema en el territorio bonaerense

En el caso de la provincia de Buenos Aires, la realización de un juicio por jurados es opcional y queda a criterio de la defensa. Los casos que pueden ser juzgados a través de esta forma son aquellos que comprenden penas de más de 15 años de prisión, con excepción de los delitos relativos a la corrupción.

Para que el jurado brinde un veredicto de culpabilidad se necesitan diez votos sobre doce, que son el total de los ciudadanos que lo componen. Esta regla se rompe cuando los casos implican una pena de prisión perpetua; en este supuesto, el acuerdo entre los integrantes debe ser unánime.

El caso llega al jurado con cierto proceso encima: un juez sirve de guía técnica sobre el tipo de delito que será juzgado, los hechos ya tienen una investigación llevada a cabo y los miembros del cuerpo sólo deben participar del debate para escuchar a ambas partes y determinar si, en base a la información presentada, existe culpabilidad o no.