Laura Figueiredo, coordinadora del proyecto Atalaya Sur

“Fomentar las vocaciones tecnológicas es el objetivo”

Es una iniciativa voluntaria que brinda talleres para que chicos y adultos cree tecnología en un barrio popular de Lugano. Pese a la brecha digital, ya montaron una impresora 3D, conectaron el barrio con WiFi y van camino a desarrollar un drone.

En la villa 20, en el barrio porteño de Lugano, hay pibes que aprenden robótica y programación, y reciben apoyo escolar donde la enseñanza tradicional se conjuga con la tecnología. “Apropiación popular de la tecnología”, lo llama Laura Figueiredo, una de las coordinadoras de Atalaya Sur, proyecto surgido a mediados de 2014 en el marco de la Proyecto Comunidad, una iniciativa que aúna experiencias de incusión social.

Tanto chicos, jóvenes como adultos se suman a partir de la tecnología entendida como “una herramienta de emancipación, organización y encuentro con el otro”. Una ‘atalaya’ es una torre alta y en el Sur (de la Ciudad Autónoma de Buenos Aireas) es donde nació el proyecto, principalmente en ese asentamiento de Lugano.

“Buscar en internet distintas versiones de cuentos clásicos infantiles, usan diversas aplicaciones, piensan cómo se contarían en el formato de las redes sociales”, ejemplifica la referente.

“Trabajamos con familias que tienen vulnerados su derecho a la vivienda, salud, educación”, evaluó Figueiredo. “Los servicios básicos son deficientes, por ejemplo, los cortes eléctricos son permanentes. No sólo hacen fallar y caducar a los equipos, sino que cortan la red de WiFi solidario y popular que con mucho esfuerzo estamos instalando”.

Aún cuando la accesibilidad es mayor, existe una “brecha digital: el acceso a las tecnologías es cada vez menos dificultoso. Una ‘tableta’ o teléfono ya no se encuentran tan fuera de alcance” pero “el uso, producción y creación a partir de la tecnología” sí se torna distante, opina.

Los talleres de Robótica y Programación, donde chicos y chicas de entre 10 y 13 años aprenden con kits de robótica realizados por una empresa nacional, son semanales. Con su armado comienza la experiencia. “Jugando se aprende un montón”, explica la mujer y cuenta que en los talleres los chicos “aplican la lógica y el pensamiento científico”.

El camino en la programación y robótica es por partes: “La primera vez que ven que el robot hace lo que ellos le indican que haga es pura fascinación”, recuerda la coordinadora. Esa fascinación termina en que muchos de ellos decidan anotarse en una escuela técnica secundaria. “Fomentar las vocaciones tecnológicas es uno de los objetivos centrales de Atalaya Sur”.

El año pasado, en Robótica aplicada, los chicos y chicas armaron una impresora 3D desde el comienzo. “La hicieron los chicos y generó piezas con un nivel de detalle importante”, explica Figueiredo. La impresora es uno de los logros del proyecto donde también los chicos empezaron a soldar placas ICARO (un conjunto de hardware y software de electrónica educativa con bajo costo de producción, licencias y patentes), también desarrolladas a nivel nacional en la provincia de Córdoba.

Entre los próximos objetivos está llegar a la construcción integral de un drone, a partir de piezas confeccionadas con la impresora 3D. “Con acceso y motivación”, el “pueblo puede tomar la tecnología como herramienta”. La meta es la “apropiación popular de la tecnología”.

Conectividad

¿Cómo llevar internet a la villa? Fue una de las preguntas que se hicieron en Atalaya Sur. La respuesta fue el mismo ingenio que intentan inculcar a los pibes. Se realizó con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), a fines de 2014, un trabajo para lograr la conectividad del centro comunitario a partir de una solución técnica que consiste en llevar fibra óptica a un barrio cercano y desde allí, por aire, hacer llegar la señal a distintos puntos de la villa.

“Hoy el que esta fuera de la tecnología está fuera de un montón de cosas que ocurren”, dice convencida Figueiredo, que asegura que “todos pensarnos como productores de discursos en la Web”. Ejemplo de esto es Atalaya TV, una plataforma de video de Atalaya Sur que trata temáticas que tienen que ver con el barrio donde el objetivo es generar ámbito de participación y producción.

La meta es la “apropiación popular de la tecnología”