Condenado por ejercer violencia de género en redes sociales

En Formosa, la Justicia sentenció a un hombre por violencia de género contra su ex pareja: Creó una cuenta en una red social para hostigarla con fotos tomadas en el tiempo que duró la relación. La jueza de la causa aplicó los parámetros de la ley provincial de Protección Integral a la Mujer.

La víctima mantuvo con el denunciado una unión convivencial durante cuatro años, y son padres de un niño de tres. La mujer denuncia que, aunque están separados hace dos años, a través de una red social recibe “comentarios burlescos, denigrantes, injuriosos, humillantes y calumniantes hacia ella y su actual esposo”. Y agrega en su demanda que “las características de las publicaciones son de alto contenido sexual y erótico, y que afectan a la intimidad (…)”.

En el expediente provincial “TAE C/LCM S/ VIOLENCIA FAMILIAR” Nº00158 -Año 2017”, la magistrada Viviana Karina Kalafattich, titular del Juzgado de Instrucción y Correccional N° 2 de la ciudad de Clorinda, explicó que las pruebas del hostigamiento y la violencia en las redes se enmarcan en la Ley de Protección Integral a la Mujer 26.485.

En la causa, la víctima invoca una seguidilla de publicaciones que afectan su “honra y dignidad causándole humillación y maltrato psicológico ya que las publicaciones consisten en fotos intimas en una cuenta creada por LCM. Es decir, que el denunciado creó un perfil falso para realizar las agresiones hacia su ex pareja, quien presentó en sede judicial las copias de la captura de pantalla del celular, así como los mensajes de texto de la cuenta creada y sus perfiles.

En la causa también es importante para la condena del agresor el informe psicológico de la perito, quien indicó violencias de varios tipos: “física, verbal/psicológica, social, ambiental, mediática y simbólica”, detalla su informe. La psicóloga de parte lo califica un caso “de alto riesgo” con una “sintomatología compatible con estrés postraumático” como consecuencia palpable. Mientras que recomienda que a la mayor brevedad posible, la víctima realice tratamiento psicológico y, eventualmente, psiquiátrico.

Ofensiva anónima 3.0

El fallo del juzgado formoseño explica que la Ley de Protección Integral a la Mujer 26.485 ampara a todas las personas que comparten relaciones íntimas, a aquellas que han convivido en una residencia común antes de la ruptura de la relación, así como a los que han tenido hijos en común aún cuando nunca hubieran vivido juntos. Y resalta, que incluso comprende a todas las relaciones en las que se sostiene o se ha sostenido una relación sentimental, no exigiéndose el elemento “convivencia” para emplear el objetivo de esta medida de protección.

En esa línea, la utilización de “una red social de acceso público”, la entidad o los efectos negativos y dañosos que produce en las personas todo lo allí publicado, debe ser pasible de sanciones, aunque no exista prueba en forma directa, pues basta con indicios y presunciones”, dice la magistrada.

En los argumentos, la jueza Kalafattich manifiesta que hoy en día las redes sociales se han convertido en uno de los principales medios de comunicación on line, que son utilizados con frecuencia pero “que su mal uso puede acarrear riesgos e incluso afectar a terceros”.

“Uno de los principales problemas en las redes es la publicación sin reparos de fotos o videos comprometedores o íntimos que de alguna u otra manera tiene como único fin dañar o perjudicar la reputación del otro/a o bien los sentimientos ajenos, mediante la burla, el acoso o el chantaje sexual”, sentencia y agrega que las “conductas agresivas y de acoso generan nuevas formas de violencia de género desde el anonimato” para llegar a tantas personas posibles con el fin de ridiculizar, humillar y hostigar a la víctima.

Nuevas formas de violencia

Es interesante que la magistrada distingue los puntos de vista de la causa desde “la posición de la víctima” y del “agresor”. Con respecto al primero, expresa que no “cabe ninguna duda que ellas sufren un daño psicológico, produce una situación de estrés y acoso con repercusiones morales, ya que afecta su dignidad”, pues la utilización de este espacio donde se realiza una “exposición de la vida personal configuran nuevas formas de violencia y control sobre las mujeres generando mecanismos de desigualdad”.

Con respecto al segundo, señala que el hombre condenado tiene un “comportamiento que le sirve para amenazar, hostigar, acosar, a las mujeres que usan tecnologías, robando sus datos preciados, creándoles falsas identidades, hackeando sus claves, cuentas o sitios web o cuentas, vigilando sus actividades o movimientos, etcétera”.

Por estos motivos expresados, la jueza formoseña decretó la prohibición de acceso y acercamiento al hogar al hombre denunciado por hostigar a su ex pareja mediante la publicación de fotos y videos íntimos en la red social mencionada, a la vez que ordenó a la empresa de Mark Zuckerberg la “inmediata eliminación de todo contenido o dato referido a la mujer y su familia”. Y que en el futuro también deba “abstenerse” de habilitar el uso de enlaces, blogs, foros, grupos, sitios de fans que injurien, ofendan, agredan, vulneren o menoscaben la intimidad personal de la denunciante.