Concluyó la indagatoria a Galeano, el ex juez de la causa AMIA

Declaró en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA, junto a un funcionario de la entonces SIDE. Aunque sólo amplió la declaración indagatoria que empezó semanas atrás, sus respuestas fueron nuevamente dubitantes.

Luego de la presentación del testigo de la ex Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), contenido que no puede publicarse por disposición del Tribunal Oral Federal 2, en una nueva audiencia del Juicio por encubrimiento del atentado a la AMIA subió al estrado uno de los principales imputados: el entonces juez Galeano, quien fue destituido en 2005 por su desempeño al frente de la investigación del ataque terrorista ocurrido el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires.

Por tercera vez en lo que va del debate, el ex juez presentó ante los magistrados Jorge Gorini, Karina Perilli y Néstor Costabel, argumentos para defender su actuación en la causa AMIA. La ampliación de la declaración se basó, principalmente, en contestar a los jueces cuestiones que le quedaron pendientes de su indagatoria anterior. En su momento, llevó un texto que leyó en su totalidad el cual, al parecer, no contenía información sobre algunos aspectos que le fueron preguntados.

Se trata de pedidos de intervención de líneas telefónicas al empresario ligado a la familia Menem, Alberto Jacinto Kanoore Edul, que ordenó Galeano en su momento y que, sospechosamente, se dieron de baja con rapidez y se volvieron a intervenir años después. El imputado justificó ese accionar y argumentó que para 1995 -cuando se pidieron las interrupciones- no se había podido probar la vinculación entre Kanoore Edul y Carlos Telleldín (último poseedor conocido de la Trafic que explotó en la AMIA).

Además, expresó que, como las escuchas las realizaban la SIDE y la Policía, en todo caso su decisión dependió de los informes que esos organismos le acercaban, los cuales “decían no tener valor informativo”, recordó. Sobre esos audios, dijo que en 2000 se incorporó al juzgado más personal por lo que se reabrieron algunas líneas de investigación que motivaron nuevos pedidos de intervención telefónica.

Tras contestar aquello que le adeudaba al juez, Galeano volvió a aceptar que lo interrogue el Tribunal- momento en el cual dejó de mostrarse seguro con las respuestas y respondió con titubeos- pero, tal como lo había hecho anteriormente, no aceptó preguntas de defensoras o querellantes.

Asi, Gorini lo consultó acerca de los allanamientos al empresario Kanoore Edul, parte de la llamada ‘pista siria’: “¿Puede indicar si fue ordenada por usted la no realización (del allanamiento al tercer domicilio)?”. “No lo tengo presente. No hay una orden formal en el expediente”, contestó el exmagistrado y aclaró, con idas y vueltas, que fueron días “complicados” y que no lo recordaba con precisión.

“¿Puede indicar si fue ordenada por usted la no realización (del allanamiento al tercer domicilio)?”. “No lo tengo presente. No hay una orden formal en el expediente”, contestó el exmagistrado y aclaró, con idas y vueltas, que fueron días “complicados”

Incluso reflexionó en voz alta en torno a los policías que participaron del operativo: “Nos deben haber dado las explicaciones y las entendimos adecuadas. En general el criterio policial es el que maneja el procedimiento y respeto eso”.

Por último, Galeano aprovechó la declaración testimonial de la ex presidenta Cristina Fernández -hace dos semanas- para acusar de “mentirosa” a la entonces integrante de la Comisión Bicameral Especial de Investigación del Atentado. Y reiteró, en la misma línea, que su acusación es “política” y está ligada también al juicio por el atentado realizado entre el 2001 y 2004, donde se denunciaron las irregularidades cometidas en la investigación que él llevó a cabo.

“La sentencia del TOF 3 vino a desarmar todo lo certero que había en la causa”, acusó y ejemplificó con la reciente confirmación por parte de los fiscales de la causa, del uso de una camioneta Traffic en el ataque a la mutual judía. Y sobre el final concluyó: “Hicimos el mejor esfuerzo. Hubo una maniobra de destrucción de la causa AMIA pero no pasó por mí”.