El subsecretario de Política Criminal expuso los avances, logros y desafíos del país en la Convención de las Naciones Unidas sobre Delincuencia Transnacional Organizada. Esos delitos generan en el mundo 870 mil millones de dólares al año.

La delincuencia organizada transnacional incluye delitos como tráfico de drogas o migrantes, trata de personas, lavado de dinero, tráfico de armas de fuego, adulteración de productos, flora y fauna silvestres o bienes culturales y delincuencia cibernética. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos participó ayer de unas jornadas al respecto que lleva adelante Naciones Unidas, en Viena, Austria.

De la mano del subsecretario de Política Criminal, Martín Casares, el Ministerio se sumó a la octava sesión de la Conferencia de las partes en la Convención de las Naciones Unidas sobre Delincuencia Transnacional Organizada, que se realiza cada dos años. Junto a él, participa el embajador argentino ante esa Oficina, Rafael Grossi.

El funcionario del Ministerio de Justicia expuso avances, logros y desafíos del país contra la Delincuencia Organizada. En la primera de las cinco jornadas que durará la Conferencia, planteada como alternativa global a este flagelo, que plantea una “amenaza para la paz y la seguridad humana, da lugar a la violación de los derechos humanos y socava el desarrollo económico, social, cultural, político y civil”, según fundamenta esa organización.

También de acuerdo a las estadísticas elaboradas por Naciones Unidas, se estima que el crimen organizado transnacional genera 870 mil millones de dólares al año, más de 6 veces el presupuesto de la asistencia oficial para el desarrollo y equivalente al 7 por ciento de las exportaciones mundiales de mercancías (2009).