Se aprobó en Tucumán un nuevo código procesal penal

La legislatura provincial aprobó el proyecto que modifica la normativa que regula los procesos penales. Uno de los puntos más importantes introducidos es la implementación de la oralidad durante las diferentes etapas que puede recorrer la causa.

En Tucumán, el proceso penal está regulado por un código que cumplió recientemente 25 años. Hace algunos menos, comenzaron algunas críticas que apuntaban a que, durante el proceso, los imputados no llegaban a conocer al fiscal que los acusaba o al juez que llevaba la causa. Pero todo podría cambiar a raíz de la implementación de una nueva normativa.

Es que la semana pasada, la legislatura provincial aprobó por mayoría un nuevo Código Procesal Penal que tendrá como uno de sus principales ejes la implementación de la oralidad en el proceso, que estará en todas las etapas que atraviese la causa, incluida la de instrucción.

El proyecto comenzó a pergeñarse hace cerca de tres años en una comisión especial que se encargó de la redacción de la legislación, que cuenta con 407 artículos. Fue integrada por miembros de todos los poderes del Estado y puso en discusión el atraso que tenía la normativa vigente en relación al avance de los criminales para llevar a cabo delitos. La complejidad de las nuevas formas de crimen organizado impulsó, por una parte, esta reforma.

Hay muchas novedades que introduce la nueva legislación para la provincia de Tucumán: cada vez que una parte tenga un planteo que hacer, una queja o señalamiento, podrá hacerlo en una audiencia que pondrá a los participantes cara a cara, con la intermediación del juez. Esto aplicará para la etapa de instrucción (cuando se investiga y recolectan pruebas en el caso) y la de Cámara (cuando, después de una sentencia, alguna de las partes apela la decisión por algún tipo de disconformidad con el fallo).

También, en orden a la resolución rápida de conflictos, y para ahorrar recursos humanos y materiales en el Poder Judicial, aplica el principio de “selectividad”. ¿Qué significa esto? Que los delitos de penas menores se tratarán de resolver de forma inmediata en audiencias de mediación o conciliación, u otras formas alternativas de resolución de conflictos.

Además, y para fomentar la autonomía de ambas instituciones, se dividirá al ex Ministerio Público Fiscal y Pupilar en uno de Acusación y otro de Defensa. Estos son los organismos que nuclean a fiscales, encargados de acusar en el proceso, y a defensores, que se encargan de defender y buscar la aplicación de todas las garantías de las que gocen los acusados o imputados.

Pero el punto fuerte es, sin dudas, la implementación de la oralidad, en sintonía con la intención del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación para el Código Procesal Penal Federal: en Tucumán quieren que el expediente por escrito pierda su relevancia, y esta normativa va en ese sentido. Más audiencias, más instancias de encuentro de los jueces con las partes, con los fiscales, los defensores.

Entre otros puntos, se destacó que la iniciativa fue “histórica” porque toda la discusión y la confección del proyecto final fue llevada a cabo por tucumanos y tucumanas. Si bien muchos especialistas llegaron con aportes desde otros puntos del país, en este caso cada artículo que entró o salió de la iniciativa fue con el aval de los integrantes de la Comisión, todos oriundos de la provincia.