El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y el Consejo Nacional de las Mujeres organizan una serie de encuentros para “empoderar a las mujeres indígenas”. El último se realizó con el pueblo Huarpe, en San Juan.

Un encuentro de mujeres indígenas realizado en General Sarmiento, provincia de San Juan, fue el comienzo para que en las propias comunidades originarias se discuta con perspectiva de género. Unas 200 mujeres participaron de estos encuentros organizados por Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y el Consejo Nacional de las Mujeres, y cuya meta consiste en conformar una “Red de mujeres indígenas” en las distintas provincias del país.

“Encuentros de mujeres con perspectiva de género”, así se denominan esta serie de encuentros que se comenzaron a realizar y que continuaran en Rosario y en el conurbano bonaerense, en las que hay varias comunidades radicadas. “El objetivo de empoderar a las mujeres indígenas”, aseguran desde el organismo.

El primero de estos encuentros se realizó con mujeres de las comunidades Cienaguita y Cacique Colchagual, del pueblo Huarpe de la provincia de San Juan. La dinámica se realizó con talleres participativos donde se discutió y salieron muchas situaciones que tienen que ver con la violencia que sufren las mujeres en las comunidades. También se trabajó en la prevención de la violencia y en fortalecer los derechos de las mujeres indígenas.

Viviana Bursztyn, directora de desarrollo de comunidades indígenas del INAI, destacó que estos encuentros se tratan de una “política pública que tiene que ver con la prevención y sensibilización sobre la violencia que pueda haber en las comunidades”.

La funcionaria destacó que “en las comunidades hay caciques y agentes sanitarios que son mujeres, e independientemente de estos roles activos, el comité y los informes de Naciones Unidas hablan de la violencia a la mujer indígena”.

Esta línea de trabajo agregada por el organismo tiene que ver con datos que señalan que un 60 por ciento de las comunidades son rurales y, muchas veces por barreras culturales o de accesibilidad, por estar alejadas, a las mujeres indígenas se les dificulta acceder a cierto conocimiento de estas problemáticas.

Poner en palabras la violencia

“Vemos las mismas problemáticas, encontramos casos a trabajar y mucha necesidad de poner en palabras lo que uno escucha en lo cotidiano. Es necesario poder detenerse y mirar cuestiones que tienen que ver con la interculturalidad y la convivencia de las comunidades con la población criolla y la vecindad”, explica Bursztyn.

Y puso un ejemplo: “La violencia obstétrica que atraviesa en muchos casos la mujer indígena cuando se vincula con los operadores de salud”. Por eso Bursztyn remarcó la necesidad de “poder llevar la palabra para que surjan las conversaciones y generar conciencia”.

El de San Juan es el primero de una serie de encuentros que continuarán en Rosario y en el conurbano bonaerense, donde existen comunidades que habitan en zonas semiurbanas. Más adelante habrá otro en Salta.

Para la realización de este primer encuentro Bursztyn destacó el compromiso de la provincia de San Juan, a través de la subsecretaria de Derechos Humanos provincial, y el de la intendencia de General Sarmiento. “Hay que visibilizar los otros actores para poder desarrollar”, concluyó la funcionaria.