Chicos extraviados: las claves para una búsqueda efectiva

Cómo es el proceso de búsqueda de chicos extraviados y qué consejos deben seguir los padres ante la alarma. El Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas realiza una tarea sin descanso.

Ante la ausencia de un chico, la desesperación es el primer sentimiento que aqueja. Pero es necesario tratar de conseguir algo de tranquilidad para asesorarse y empezar la búsqueda lo antes posible. Las primeras 24 horas son claves.

Desde el Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas (RNIPME) aconsejaron que lo primero que hay que hacer ante el extravío de un niño, niña o adolescente es efectuar la denuncia policial correspondiente en la comisaría más cercan. “La denuncia se toma siempre, y las primeras 24 horas son claves en la búsqueda de un niño”, expresó María Aurora García, Directora Nacional de Asuntos Jurídicos en materia de Derechos Humanos, de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación.

Se buscan bebés desde los 0 meses hasta adolescentes de 18 años, y las Logo-Registro-Chic@s-Extraviad@scausas por los cuales pueden llegar a extraviarse de su hogar son varias. En primer lugar y la más común en los abandonos voluntarios es producto de la violencia familiar y las adicciones. Más atrás en números, hay un grupo más pequeño relacionado con los conflictos de identidad de género,  de trata de personas, y de sustracción parental. Este último refiere a un conflicto judicial entre dos padres en el cual uno de ellos se lleva los hijos a otro lugar de residencia.

Desde el RNIPME, explicaron el procedimiento de búsqueda que se inicia cuando se enciende la alarma y se denuncia la pérdida de un chico. Lo más importante es insistir a los familiares del niño perdido que sí o sí tiene que lograr que le tomen la denuncia porque así se disparan todos los mecanismos de búsqueda de los organismos relacionados con la seguridad.

El registro, además de tener sistematizada la información y proceder al análisis cualitativo y cuantitativo del fenómeno, es un sitio de acompañamiento, no de denuncia. Brinda orientación vía telefónica, a través de la Línea 142, de los pasos que la familia debe ir dando en pos de encontrar a su hijo. A través de un equipo experimentado en este tipo de situaciones, se contiene a la persona, y también se le pide que luego de hacer la denuncia vuelva a comunicarse con el registro para aportar la copia del extravío. De esta manera, empieza el trámite formal en la entidad que tiene su sede en la ex ESMA.

Los operadores que atienden a los familiares están divididos regiones: Noroeste, Noreste, Centro, Cuyo, Patagonia, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. En cada región trabajan tres operadores quienes intercambian información con las autoridades competentes de la zona: comisarías, fiscalías, consejos de la niñez, y juzgados. Y también realizan el seguimiento caso por caso.

Valeria Efron, abogada y coordinadora del RNIPME, destacó que “ante la emergencia, no hay que detenerse en ver los motivos por los cuales los chicos se van de su casa o la culpa que sienten los padres. Sino que es importante realizar la denuncia policial en forma inmediata”.

Desde la radicación de la denuncia, se ingresan los datos a la base de datos y se forma un expediente físico con toda la documentación para la búsqueda. Allí se vuelca todo tipo de datos relevantes y se genera una ficha de ingreso en la entidad que depende del Ministerio de Justicia de la Nación.

Prevención a la fuga y consejos a los padres

Sobre el primer punto, y en particular sobre varias fugas que puede haber realizado un mismo joven, el registro trabaja en el intercambio de información con el grupo familiar y los juzgados intervinientes. Con el apoyo de un equipo interdisciplinario de psicólogos y trabajadores sociales con conocimiento de la problemática pueden ir dilucidando los motivos de su fuga y evitarla. Así, se trabaja también en forma articulada con los organismos de protección de derechos de la niñez en todo el territorio nacional.

Efron enfatizó que es necesario con adolescentes “tener un buen diálogo, que uno sepa si se va y a donde iría. Es una tarea adentro de la casa de escucharlos y entender lo que les está pasando para evitar que quieran resolver los problemas por fuera de ella”.

Por su parte, García expresó que “la esperanza nunca se pierde. A Los padres les decimos que no hay que bajar los brazos, que hay que seguir los pasos que se aconsejan para encaminar las búsquedas y que se pueda llegar a una solución que es encontrarse con su hijo”. Y agregó que “desde el Estado, acompañamos, asesoramos y estamos. Hay que dejarse ayudar por alguien que tiene como principal objetivo que se encuentren los chicos porque así se resuelve más rápido y de forma positiva el extravío”.

Como dato llamativo, cuando un niño es encontrado, en general, la familia no llama para avisar que lo encontró. Entonces, aseguraron desde el organismo, que es “muy difícil de conseguir que avisen que el chico apareció y lograr la confirmación de la información”.

Dato Útil:

Ante el extravío de un niño, comunicarse para asesoramiento con la Línea 142 o al 0800-122-2442.