Doce cuentos inclusivos con protagonistas inéditos

Lourdes, protagonista de uno de los cuentos de Todos a Jugar, transforma su silla de ruedas en una alfombra mágica

Dos colegas que asisten a niños con discapacidad se decidieron a escribir historias que los tienen como héroes. Fue luego de buscarlos en cuentos ya editados y decepcionarse. Una ONG lo hizo posible.

Todos a Jugar es el nombre de una colección de cuentos cuyos protagonistas son niños y niñas con alguna discapacidad. Lo que se logra es ayudar al lector a construir una mirada más inclusiva y respetuosa de los demás.

Los personajes de las 12 historias de ficción son chicos que presentan de forma directa una discapacidad y conviven, hablan y, sobre todo, juegan con otros chicos que no las tienen.

”Es la comunidad entera la que se va a beneficiar con estos libros porque se logra ampliar la visión del mundo desde la infancia”, dice Susana Lopatin, una de las autoras. La propuesta surgió de esta psicóloga y su compañera de trabajo, la psicopedagoga Silvana Filadoro, frente a la necesidad de presentarle a sus pacientes un material en el que se vieran reflejados.

“Cuando me puse a buscar, encontré que la oferta de materiales literarios que abordara temáticas de discapacidad era inexistente. Y ahí no quedó otra: la tenía que escribir yo”, cuenta Silvana, quien presentó los cuentos a Fundalc, una organización que coopera de diversas maneras en la recuperación y rehabilitación de personas con patologías que han producido discapacidades.

“Hace 2 años y medio Silvana se acercó con el proyecto y nos encantó porque mostraba la inclusión a través del juego. Le vimos mucha potencialidad desde la Fundación”, afirma Carina Cavallo, quien se desempeña como coordinadora general.Todos a Jugar

Como el cuento de Lourdes quien, con ayuda de sus amigos, transforma la silla de ruedas en la que se moviliza en una alfombra mágica. “Esto tampoco fue inocente”, explica Silvana, “El juego es el hábitat natural de todos los niños y les permite vencer las diferencias que los separan”. En el mismo sentido, agrega: “Muchos cuentos transcurren en la plaza, el lugar que conjuga estas posibilidades, un espacio de inclusión”.

En definitiva, explica Susana, de lo que se trata es de generar conciencia y mostrar, a través de estos materiales, todos los trastornos que generan obstáculos en el desarrollo. “Si queremos crear una sociedad inclusiva hay que construir una cabeza abierta a la diversidad. Y no se puede construir lo que no se ve”.

Incluir a la literatura inclusiva

Desde su lanzamiento, los libros ya fueron presentados en numerosos espacios con respuestas sumamente positivas, entre ellos la Feria del libro. “Cuando llevamos los cuentos al hospital (de rehabilitación Manuel Rocca), los chicos participaron con mucho entusiasmo. Se impactaron, lo disfrutaron y ahí me di cuenta del verdadero valor que tiene esta literatura”, dice Susana.Todos a Jugar

Ahora Fundalc planea realizar un concurso literario. “Nos sentimos conformes y queremos llevar los libros a la mayor cantidad de espacios posibles. Es un buen producto para toda la familia y la comunidad educativa”, cuenta Carina, orgullosa de lo hecho.

Por su parte, Silvana habla del disfrute del proyecto (que llevó más de dos años de elaboración): “Mi sueño es que los libros estén en todas las escuelas públicas del país y que se difunda desde el Estado. Nunca pensamos que íbamos a llegar hasta acá pero tampoco sabemos a dónde llegaremos”.