Kathleen Rubins, bióloga y astronauta

Usa trajes espaciales pintados por chicos con cáncer

‘Kate’ Rubins cumplió el sueño de muchos chicos: de grande, se hizo astronauta. Hoy, con el universo en su horizonte, ayudar a niños con cáncer a sobrellevar sus tratamientos, a través de una iniciativa artística.

Kathleen Rubins es bióloga y se especializa en la investigación sobre células cancerígenas. Luce desde julio un colorido traje espacial diseñado y pintado a mano por diez chicos del Centro Anderson para el Tratamiento contra el Cáncer y astronautas del Centro Espacial Johnson, de Texas, quienes trabajaron juntos en el marco de un proyecto que mezcla arte y ciencia como forma de un innovador tratamiento médico.

RUBINS EN LA ESTACION ESPACIAL MODELA TIPO USAIN BOLT
Foto: www.nasa.gov

La estadounidense de 37 años participó en la intervención con pinturas especiales sobre el vestido protector -empleado, esencialmente, cuando los tripulantes trabajan en el exterior de la nave-, y reconoció que el proyecto le cambió la vida. “Todo esto no solo me inspiró tremendamente, sino que, además, me dio la posibilidad, como bióloga, de conectarme con la etapa más humana de la enfermedad, que es mi materia de estudio”, dijo la sexagésima mujer en la historia enviada al espacio.

Como parte de la iniciativa, la NASA también organizó una comunicación “interespacial” de 20 minutos entre los chicos que participaron del proyecto y Rubins, quien se encuentra en la Estación Espacial Internacional, un centro de investigación al que fue envidada, y que ya recorrió la órbita terrestre más de 100 mil veces en casi 16 años.

Como parte de la iniciativa, la NASA también organizó una comunicación de 20 minutos entre los chicos que participaron del proyecto y Rubins, que se encuentra en la Estación Espacial Internacional

Tatiana Washington, una nena de ocho años, le consultó a la bióloga desde la tierra si tuvo que estudiar mucho para ser astronauta, “porque, cuando yo sea grande, quiero hacer animaciones digitales y sé que tengo que estudiar mucho para hacer eso”. Ante la respuesta afirmativa de Rubins, la pequeña Tatiana se alegró: “Qué lindo es ver que otra mujer estudia mucho… Entonces, yo también voy a poder”.

El atuendo de Rubins fue bautizado “Coraje” y es uno de los tres confeccionados dentro del programa. La primera obra de la trilogía se completó con más de 600 pequeñas piezas pictóricas y se llama “Esperanza”. El próximo llevará el nombre de “Unidad”, y contará con la colaboración de niños de todo el mundo.

Uno de los patrones dle diseño para un traje
Foto: www.nasa.gov

De acuerdo con el centro médico, las investigaciones muestran que la terapia de artes creativas puede beneficiar la salud mental y del comportamiento de los pacientes. El hospital se vale de proyectos como el de arte espacial para darles a los pacientes una sensación de control y un propósito, en el camino de hacerlos sentir más cómodos en el ambiente hospitalario, mientras duran los tratamientos.