¿Debe restringirse el uso del celular en algunas situaciones?

La tecnología aplicada a los teléfonos celulares en el centro del debate. ¿Acercan o alejan a las personas? ¿Hay que restringir su uso? ¿En qué ocasiones se vuelve nocivo o peligroso? Las opiniones están divididas.

A fines de 2019 en el mundo habrá 2.561 millones de usuarios de teléfonos móviles inteligentes. Argentina tiene hoy 10,8 millones de usuarios, cifra que lo ubica en el puesto 25° a nivel mundial, pero llegará a 17 millones en dos años.

El constante uso y abuso del dispositivo electrónico como una extensión más del brazo del hombre generó que dos actores muy conocidos de nuestro país, Guillermo y Nicolás Francella, protagonizaran el corto “Conexión Real” donde se reflejó la falta de comunicación entre las personas por el avance de la tecnología.

Sin embargo, las ideas no suelen ser unívocas ¿En qué situaciones de la vida cotidiana restringirías el uso del celular o de otros dispositivos móviles para favorecer una conexión real? y  ¿En qué situaciones crees que el avance de la tecnología acerca a las personas?

El abogado Juan Bautista Torres Lopez @jbotorreslopez afirmó que no tendría que usarse “en la mesa familiar, en la Iglesia, en la escuela, en la facultad y en todo lugar donde se requiera atención de una persona hacia otra”. En tanto, con 18 años y estudiante de Derecho, Ignacio Ahe, @IgnacioAhe manifestó que es necesario restringir el uso del celular “en los ámbitos educativos y en las reuniones sociales”.

 

Mientras que Ana Tisbierek , empleada administrativa de 62 años, aseveró que “es obvio que debe restringirse y penarse al conducir y que no debe usarse caminando y no mirando el tráfico para prevenir accidentes.

La única opinión disruptiva fue la del comerciante de 65 años, Claudio, quien argumentó que “no cree necesario restringir obligatoriamente el uso del teléfono celular porque no cree que mejore la comunicación entre las personas”.

Mientras que Enrique Marzullo, matemático de 68 años, dijo que no concibe “el celular cuando estás comiendo acompañado, en lugares de culto (en misa), o cuando estás conversando con una persona muy allegada, o situaciones q merecen respeto por quién está con uno”.

La tecnología  en el corazón

El desarraigo, la lejanía, el paso de los años y el reencuentro es el otro costado de la tecnología. Así lo cree el dueño de una bicicletería  en Boedo, Claudio, quien celebró que una red social le haya permitido “hablar con compañeros de colegio que no veía hace años”.  O la ama de casa Susana Oliva, quien manifestó que “acerca a las personas cuando la distancias son muy largas entre familiares y conocidos”. Y agregó que “también te acerca al conocimiento”.

Varios entrevistados fueron los que señalaron que “acerca a las personas que viven muy lejos”. Uno de ellos fue el abogado de familia, Pablo González, de 34 y también opinó en el mismo sentido Cecilia Gil Morando: “La tecnología sí acerca y permite una conexión real”, argumentó la empleada de una empresa minera.

El community manager, Agustín Tonet @agustonet, esgrimió que “la tecnología lo que hizo fue acercar mucho a la gente con intereses parecidos estén en donde estén sin importar las distancias”.

Más escéptico se mostró el hombre que realizaba producciones para un importante canal de televisión deportivo, Risso, de 36 años, quien cree que “si la relación ‘tecnológica’ no se sostiene por fuera no es duradera. De todas maneras, creo que aleja más a las personas de lo que las acerca, algo que refleja la publicidad de referencia”.

En su misma línea, se pronunció Mónica Bilbao, ama de casa y abuela, como se define, de 60 años. “Nos permite comunicarnos con mucha más gente pero creo que los celulares compiten con la atención de las personas. Porque hay gente que no puede estar sino no lo mira. Subo al subte y veo que de 30 personas, 24 usan celulares”.